El alergista Pedro Piraino señaló que en la temporada de otoño–invierno se registra un aumento sostenido de las infecciones respiratorias agudas, impulsado por la mayor circulación de virus como influenza, rinovirus, virus respiratorio S
sincitial (VRS) y SARS-CoV-2.
Dijo que a esto se suman condiciones propias de la época, como la permanencia en espacios cerrados y con poca ventilación, el aire frío y seco que afectan las defensas naturales de las vías respiratorias y el contacto estrecho entre personas en escuelas, oficinas y el transporte público.
Piraino indicó que estos factores favorecen la transmisión y aumentan la incidencia de enfermedades respiratorias y que los cuadros más frecuentes son el resfrío común, la influenza, bronquitis aguda, faringitis, laringitis, covid-19 y neumonía, además de crisis en pacientes con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Los grupos más vulnerables son los lactantes y niños menores de cinco años, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades de base, como cardiopatías, diabetes, obesidad o insuficiencia renal, así como pacientes inmunodeprimidos, dijo el especialista.
También advirtió que estas afecciones pueden complicarse ante la falta de vacunación, el tabaquismo activo o pasivo, la contaminación ambiental, el hacinamiento, la mala nutrición y los antecedentes de enfermedades pulmonares.
En cuanto a los síntomas, señaló que los cuadros leves suelen manifestarse con congestión nasal, tos moderada, dolor de garganta, estornudos, fiebre baja y malestar general tolerable.
Sin embargo, existen signos de alarma que requieren atención médica inmediata, como fiebre persistente superior a 38,5 °C por más de 48 horas, tos intensa en aumento, dificultad para respirar, dolor en el pecho, decaimiento marcado, coloración azulada en labios o uñas, somnolencia excesiva o saturación de oxígeno baja.
Piraino remarcó la importancia de acudir al hospital ante estos síntomas y destacó que la vacunación anual contra la influenza y los refuerzos contra covid-19 siguen siendo claves para prevenir hospitalizaciones.
Errores comunes que evitar
El especialista alertó sobre prácticas que pueden empeorar los cuadros respiratorios, como la automedicación con antibióticos, suspender tratamientos crónicos, consumir múltiples jarabes sin indicación, no hidratarse adecuadamente o exponerse al humo de tabaco, braseros o leña. También mencionó el exceso de abrigo y la tendencia a minimizar los síntomas esperando una mejoría espontánea.
En contrapartida, recomendó mantener una adecuada hidratación, controlar la fiebre con medicación indicada por profesionales, realizar lavados nasales con solución salina, guardar reposo, ventilar los espacios del hogar y aplicar aislamiento relativo en caso de fiebre o tos contagiosa, como medidas clave para una recuperación segura.


