La Semana Santa, tradicionalmente asociada con el descanso y la reunión familiar, se transforma para miles de paraguayos en una oportunidad laboral inesperada. Según el experto en empleo Enrique López Arce, aproximadamente 6.000 personas encontraron trabajo temporal durante estos días, especialmente en hoteles, restaurantes y lugares turísticos del país.
“Es un momento salvador para el trabajador estándar”, señaló López Arce. “Aunque solo sean dos días, los feriados de Jueves y Viernes Santo permiten que el jornal mínimo, que actualmente es de G. 111.502, se multiplique por cuatro, resultando en más de G. 448.000. Para muchos, esto representa un ingreso significativo que ayuda a completar el presupuesto familiar”, añadió.
Gran demanda exige tener más trabajadores
El flujo de turistas y el regreso de paraguayos a sus ciudades natales también generó un incremento en la demanda de servicios. Hospedajes llenos, restaurantes con alta ocupación y lugares de entretenimiento requirieron refuerzos de mucamas, cuidadores de piscina, personal de atención al cliente y otros trabajadores esenciales para mantener la calidad del servicio.
Enrique López Arce explicó que el trabajo extra es legal siempre que se respete la normativa de tiempo parcial. “Hasta 16 horas a la semana se considera temporal; más allá de ese límite se deben registrar los aportes al Instituto de Previsión Social (IPS)”, advirtió.
El descanso también es positivo
Desde otra perspectiva, el experto resaltó que los empleados del sector público y privado que disfrutaron de estos días libres también obtuvieron un efecto positivo: “Los trabajadores que descansan durante los feriados recargaron energías y ahora regresan con mayor productividad”, afirmó el especialista. Cifras manejadas por el experto indican que 337.000 funcionarios públicos comenzaron sus vacaciones ya el miércoles, mientras que 1.412.000 asalariados del sector privado tomaron descanso a partir del jueves.
La Semana Santa combina tradición, turismo y economía. Para muchos paraguayos, los días de feriados no solo representan tiempo en familia, sino una posibilidad de marcar la diferencia en su economía personal. Así, la temporada se convierte en un espacio donde descanso y trabajo coexisten, mostrando la flexibilidad del mercado laboral y la capacidad de adaptación de los trabajadores frente a la demanda temporal.
Para hombres y mujeres jóvenes y adultos, la Semana Santa es un recordatorio de que incluso los días festivos pueden convertirse en una oportunidad concreta para ayudar a la familia.

