Portales internacionales alertaban en estos días acerca de un eventual “súper-Niño”, esto tras las proyecciones climáticas de National Oceanic and Atmospheric Administration (Noaa), una agencia científica y reguladora de los Estados Unidos, que circulan sobre la eventual escalada de este fenómeno en el 2026.
Es por eso que conversamos con el director de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, quien nos explicó que, si bien existen indicios de un cambio en el sistema climático, todavía no se puede hablar de un evento de gran magnitud.
“El porcentaje de probabilidad de que se instaure el Niño está, pero hablar de ‘súper-Niño’ o escenarios catastróficos es prematuro”, afirmó.
El fenómeno al que se hace referencia forma parte del sistema conocido como el Niño-Oscilación del Sur (ENOS), una interacción entre el océano y la atmósfera en el Pacífico tropical. Según el especialista, Paraguay no define estos eventos, sino que toma como base datos de centros internacionales especializados.
“Nosotros no definimos el Niño ni la Niña. Esa información viene de organismos que monitorean el Pacífico, desde Perú y Ecuador hasta Asia”, explicó, citando como referencia a la Noaa y otros servicios meteorológicos globales.
Actualmente, el sistema se encuentra en fase la Niña, aunque débil y en retirada. La tendencia más probable es una transición a condiciones neutrales entre abril y mayo, para luego dar paso, eventualmente, a un episodio de el Niño hacia la segunda mitad del año.
Sin embargo, el comportamiento reciente del clima introduce un factor de incertidumbre. Mingo recordó que el último evento anunciado como intenso no generó los impactos esperados. “Se habló de un Niño comparable a los de 1982 o 1997, pero finalmente no produjo las lluvias ni las inundaciones previstas”, señaló.
Esa variabilidad complica los pronósticos tradicionales. “Hoy el Niño no siempre tiene la misma respuesta. Ahí está la incertidumbre”, resumió.
En términos generales, un evento el Niño suele asociarse a temperaturas más altas y un aumento de las precipitaciones en la región. Esto podría traducirse en un invierno más cálido y una primavera con lluvias por encima del promedio, aunque el escenario aún está en evaluación.
Foro hidroclimático en los próximos días
Para ajustar estas proyecciones, esta semana se realizará un foro hidroclimático en el campus de la Universidad Nacional de Asunción, donde técnicos de distintas instituciones analizarán los datos más recientes. El encuentro reúne a especialistas y organismos como la Secretaría de Emergencia Nacional, el Ministerio del Ambiente y el sector agrícola.
Más allá de los ciclos naturales también explicó sobre el impacto creciente en la vida cotidiana. “Estos fenómenos siempre existieron, pero hoy generan condiciones más extremas, como sequías prolongadas o inundaciones más frecuentes”, indicó.
Consultado sobre el cambio climático, evitó posiciones absolutas, pero marcó un punto clave en cuanto a la capacidad de adaptación humana. “La atmósfera va a reaccionar y equilibrarse. La pregunta es si nosotros vamos a poder adaptarnos a esos cambios”, planteó.
En ese contexto, también vinculó la contaminación con la respuesta del sistema climático. “La atmósfera absorbe y responde a lo que le estamos cargando. Todavía hay mucho que entender de esos procesos”, afirmó.


