Sebastián Delvalle Rodil (28), oriundo de Guatemala y residente en Paraguay desde el 2014, encontró en las redes sociales una herramienta para transformar su pasado en un mensaje de esperanza. Hoy, con casi siete años de sobriedad, decidió hablar sin vergüenza sobre su adicción para ayudar a otros a salir del mismo camino.
Actualmente trabaja en un laboratorio fotográfico, en un emprendimiento familiar y en la producción de rolls de canela. Sin embargo, su historia está marcada por un proceso de consumo que comenzó a los 18 años y se extendió durante tres años, aproximadamente.
“No busco felicitaciones por dejar las drogas. Lo que busco realmente es que otras personas reciban el mensaje y sepan que se puede salir del consumo. Sueño con tener alguna vez una clínica de rehabilitación accesible para todos”, expresó.
Aunque reconoce que exponer su historia “es vergonzoso por momentos”, aseguró que el alcance de las redes sociales le permite llegar a más personas. Su inspiración surgió de figuras que atravesaron situaciones similares y que hoy también utilizan su voz para generar conciencia.
Fue una mala decisión
Su historia comenzó durante el cursillo de ingreso a la carrera de Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Nacional de Asunción, etapa que no logró culminar debido a su adicción. “Fue curiosidad. Creía que yo tenía el control, pero fue mi mala decisión la que me llevó a la adicción”, afirmó.
Expresó también que el desconocimiento sobre las adicciones, en ese entonces, dificultó que su entorno pudiera ayudarlo de manera efectiva. Recordó episodios dolorosos, como cuando su padre tuvo que retirarlo de las comisarías o cuando un policía le dijo: “Estás enfermo y necesitas ayuda”.
También relató momentos que marcaron su punto más bajo, cargados de vergüenza y frustración, como situaciones de control policial o la ruptura de una relación afectiva en medio de su proceso.
Riesgos y consecuencias
“Podía morir en cualquier momento. Llegué a consumir 10 gramos por día, que es muchísimo”, señaló sobre uno de los mayores riesgos que enfrentó.
Entre las consecuencias, lamentó haber perdido vínculos importantes, abandonar sus estudios y dejar de ser funcional. La adicción lo llevó a una situación de inestabilidad laboral y económica, acumulando deudas y aislamiento.
Rehabilitación y reinserción laboral
Sebastián insistió en que salir de las drogas es posible, pero no fácil. Destacó la importancia de la contención grupal y el rol de las instituciones. En ese sentido, hace un llamado a fortalecer los sistemas de apoyo y ampliar el acceso a tratamientos, especialmente para quienes no cuentan con recursos.
“Que la falta de dinero no impida rehabilitarse. La droga no entiende de clase social, pero la rehabilitación sí”, concluyó.
En cada publicación, Sebastián intenta que alguien más se anime a pedir ayuda, mientras deja en evidencia una realidad que interpela no solo a la sociedad, sino también a las políticas públicas.
Centro de ayuda
Todas las personas con problemas de adicción pueden acudir a grupos de rehabilitación conglomerados al centro de Narcóticos Anónimos Paraguay. Los mismos se encuentran distribuidos en las siguientes ciudades: Asunción, Lambaré, Luque, Mariano Roque Alonso, San Lorenzo, Areguá, Capiatá, Itá, Itauguá, J. Augusto Saldívar, Villeta, Ypacaraí, Caacupé, Caaguazú, Ciudad del Este, Coronel Oviedo, Encarnación, San Ignacio Misiones y Tobatí.
Los interesados también pueden comunicarse vía WhatsApp al número (0981) 288-008. Narcóticos Anónimos ofrece la oportunidad de recuperación de los efectos de la adicción a través de un programa libre, gratuito y confidencial.
También puede acudir al Centro Nacional de Prevención y Tratamiento de Adicciones (Cenptra), institución de referencia en adicciones a nivel país. El mismo ofrece actividades e intervenciones educativas/preventivas en los diferentes sectores de la comunidad, con énfasis en la prevención. Está ubicado sobre la avenida Venezuela 1140 c/ Concordia. Las atenciones son de lunes a viernes, de 6:30 a 17:00, con previo agendamiento. Las consultas y el tratamiento no tienen costo alguno para los usuarios y pueden comunicarse a la línea (021) 298-370 y al WhatsApp (0974) 269-633.


