Baches y raudales frenan el tránsito y perjudican a habitantes de Limpio

Limpio enfrenta pendientes que afectan gravemente la vida diaria, desde calles deterioradas y anegamientos hasta la falta de desagüe cloacal y pluvial. A esto se suman problemas con la recolección de residuos y el transporte interno en los barrios.

| Por La Tribuna
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.En algunos barrios de Limpio, las calles quedan prácticamente intransitables durante los temporales y quienes se animan a circular descomponen sus vehículos.Gentileza

En Limpio, las calles siguen siendo uno de los principales reclamos urbanos. Los baches, el deterioro del pavimento y los anegamientos se suman a la falta de desagüe pluvial y cloacal.

Cuando las lluvias son intensas, el agua se acumula en sectores del centro y los alrededores, lo que vuelve lentos los desplazamientos. En barrios como San Rafael, pobladores consultados denunciaron que las calles quedan prácticamente intransitables durante los temporales.

La falta de desagüe cloacal suma otro problema. Las aguas servidas salen de las viviendas hacia las calles, donde permanecen y generan malos olores y condiciones insalubres, según vecinos. La ausencia de drenaje también contribuye al deterioro del pavimento y hace que los bacheos duren poco.

La gente quema la basura por falta de recolección

El problema de los residuos aparece con mayor fuerza en barrios alejados del centro. Según el relevamiento, hay sectores donde la recolección no llega con regularidad por inconvenientes con los camiones de la empresa tercerizada. Ante la falta del servicio, algunos pobladores optan por quemar la basura, con consecuencias para el ambiente y quienes viven cerca.

El transporte interno también figura entre las materias pendientes que deberá asumir el intendente electo de Limpio, Juan Ángel Gómez (PLRA). Los colectivos son antiguos, presentan problemas mecánicos y no cubren todos los sectores por el estado de las calles vecinales. A esto se suma la necesidad de más semáforos ante el aumento del tránsito.

Sitios turísticos son un diamante en bruto

En materia turística, uno de los desafíos es potenciar el Castillo del Peñón, un antiguo sitio de Piquete Cué considerado emblemático de Limpio. Actualmente, es cuidado y explotado por pobladores, pero la falta de una administración definida limita su desarrollo y el rédito económico que podría generar.

Piquete Cué también recibe a familias durante el verano, pero la playa presenta carencias de limpieza e infraestructura que limitan su aprovechamiento como espacio recreativo.

Crecimiento de la ciudad dejó atrás servicios básicos

Limpio creció en las últimas décadas con la llegada de familias del interior y de Asunción, pero la expansión no siempre estuvo acompañada por una planificación capaz de responder a las nuevas necesidades. El arquitecto urbanista Marcelo Alejandro Kublik señala que el crecimiento desarticulado generó dificultades para llevar servicios básicos a los barrios, como agua, electricidad, comunicaciones, saneamiento y transporte.

Según explica, cada nueva urbanización debió resolver parte de estas necesidades de manera particular, mientras el transporte público quedó entre los servicios menos atendidos. Los colectivos ingresan a los barrios de forma esporádica y muchas personas terminan buscando alternativas individuales para movilizarse. El acceso al agua es otro desafío, debido a la dependencia de pozos y aguateras privadas.

Para Kublik, el crecimiento futuro requiere ordenar el territorio mediante un plan regulador y mejorar la gestión de los servicios. La meta, sostiene, es que la ciudad pueda seguir creciendo sin que cada familia tenga que resolver por separado necesidades que deberían formar parte de una planificación urbana.

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