Dentro de unas semanas, más específicamente el 1 de septiembre, 87 jóvenes paraguayos cerrarán sus maletas con libros y cuadernos y subirán a un avión para continuar su formación al otro lado del mundo, en Taiwán. Allí, en la ciudad de Taipéi, la Taiwan Tech University los espera para comenzar una etapa más exigente en sus carreras de ingeniería. Y, además de los estudios, será una experiencia integral que cambiará su visión del mundo.
Los estudiantes, que cursan regularmente en la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) en nuestro país, con un nivel tan exigente como el de los taiwaneses, harán allá el tercer año de sus carreras. Todo esto en el marco de un programa de intercambio.
En Paraguay, los chicos dan clases regularmente en inglés y tienen profesores de Taiwán, así como de otros países. Ahora, será su oportunidad de demostrar su preparación a otro escenario.
Dos naciones unidas y varias familias orgullosas
Durante el acto oficial de despedida de los universitarios, el rector de la UPTP Jorge Duarte les pidió viajar con agradecimiento, compromiso y apertura. Les recordó que detrás de esta oportunidad están sus familias y la cooperación entre Paraguay y Taiwán. En tanto, el decano Joel Prieto les pidió “dar lo mejor”, y luego regresar con el compromiso de apoyar al país.
Violeta Torres, ingeniera en informática que ya regresó de Taiwán, brindó un emotivo discurso en el que contó que los profesores taiwaneses acompañan a quienes muestran iniciativa y pueden incluso abrirles puertas a posgrados o pasantías. “Te cambia mucho este viaje, disfrútenlo”, resumió.
Karen Bernal, estudiante de Ingeniería Civil y representante del grupo que viajará, admitió que no es fácil explicar lo que sienten a menos de dos semanas de mudarse al otro lado del mundo. Hay emoción, nervios y ansiedad, pero también la certeza de que “llegó el momento por el que trabajamos tan duro estos últimos dos años y medio”.
Para ella, Paraguay les dio las bases y Taiwán será el lugar donde podrán incorporar nuevos conocimientos para crecer como profesionales.
El desafío de adaptarse a lo desconocido
El embajador de Taiwán en Paraguay, Iván Lee, les recordó que son protagonistas de una historia que une a ambos países. Les pidió aprovechar cada clase y laboratorio para crecer y regresar con un alto nivel de conocimiento.
“Se van para aprender, pero también llevan la tarea de regresar con nuevas herramientas para adaptarse a lo desconocido, adquirir la capacidad de ver soluciones en los obstáculos que se les presenten y aportar al desarrollo de Paraguay”, los desafió el embajador al momento de la despedida.
Con rostros iluminados de entusiasmo, y expectantes ante esta aventura que emprenderán, los jóvenes presentaron finalmente una canción en la que demostraron que ya están bastante avanzados con el aprendizaje del chino mandarín.
Osmar venció el inglés y va tras su sueño
A los 24 años, Osmar Ruiz está a punto de cumplir uno de sus grandes sueños. El joven, oriundo de la ciudad de San Lorenzo, viajará el 1 de septiembre a Taiwán para cursar su tercer año de Ingeniería en la Taiwan Tech como parte de la oportunidad de intercambio que consiguió con mucho esfuerzo.
Llegar hasta este punto no fue sencillo. Cuando iba a hacer el examen de ingreso para la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP), que brinda en nuestro país el mismo programa académico que se utiliza en la isla con clases íntegras en inglés, Osmar tenía un buen nivel de matemáticas, pero no sabía inglés y eso le representaba una enorme dificultad.
No tuvo la posibilidad de estudiar el idioma en su infancia y adolescencia, pero eso no lo hizo retroceder en su determinación de alcanzar su meta. Durante todo el verano del año 2023, se dedicó a hacer y rehacer los ejercicios del ejercitario de matemáticas en un proceso casi mecánico, obligándose así a entender las explicaciones en inglés que figuraban en el libro.
Además, comenzó a aprender inglés con las clases paralelas que ofrece la universidad. No recurrió a un instituto particular y siguió esforzándose hasta lograr algo que parecía difícil: superar el examen. Hoy, se considera un joven bilingüe.
Su familia está orgullosa. Es el mayor de cinco hermanos y también el nieto mayor, por lo que nos cuenta que sus abuelos serán quienes más lo extrañarán cuando viaje.
Osmar sabe que todavía tiene un gran desafío por delante, pero se siente seguro. De todas formas, no es la primera vez que la vida le pone un obstáculo que parece infranqueable. “Esto no va a ser nada para mí”, nos dice con confianza antes de emprender el viaje hacia el sueño estudiantil que tanto le costó alcanzar.

