Toronto (EFE). La posible fusión estará presente en los próximos dos días, cuando SpaceX, hoy, y Tesla, mañana, presenten sus resultados financieros del tercer trimestre.
Una de las preguntas que los accionistas de SpaceX han enviado para la sesión de preguntas y respuesta del martes es: “¿Cuándo se fusionará SpaceX con Tesla?”, lo que podría llevar al empresario a explicar sus planes empresariales.
El propio Musk alimentó las especulaciones en julio, cuando, durante la conferencia de resultados de Tesla, reconoció que existe “cada vez más solapamiento” entre ambas compañías, sobre todo en cuanto a inteligencia artificial.
Sinergias y convergencia
Preguntado específicamente sobre una fusión, evitó descartarla y se limitó a señalar que una operación de ese tipo tendría que realizarse siguiendo “el procedimiento apropiado”.
Un mes antes, la presidenta y directora de operaciones de SpaceX, Gwynne Shotwell, había reconocido en una entrevista con CNBC que existen sinergias y una “convergencia” entre los objetivos de las dos empresas. Consultada por una posible fusión, respondió que “podría hacer la vida de Elon un poco más fácil” y añadió que las fusiones y adquisiciones formarán parte del futuro de SpaceX.
La cooperación ya se traduce en importantes vínculos financieros. Tesla invirtió en marzo USD 2.000 millones en SpaceX y durante el primer semestre obtuvo USD 405 millones en ingresos procedentes de la empresa espacial, principalmente por la venta de sistemas de almacenamiento energético Megapack. Pero la cooperación más significativa se está produciendo en inteligencia artificial y semiconductores.
Nuevo Tesla Roadster
La presentación la pasada semana del nuevo Tesla Roadster reforzó esa imagen de convergencia. El automóvil fue mostrado en las instalaciones de SpaceX en la localidad texana de McGregor.
El plato fuerte fue la versión del Roadster que utiliza propulsores desarrollados con tecnología de la empresa espacial. Musk calificó el vehículo como “la culminación de un trabajo increíble” de ingenieros de Tesla y SpaceX.
Wall Street ha empezado a incorporar una posible unión a sus escenarios. El analista Dan Levy, de Barclays, considera que una operación se ha convertido cada vez más en una expectativa entre los inversores, especialmente por las ventajas que ofrecería integrar chips, inteligencia artificial, energía, robótica, vehículos autónomos, Starlink y computación espacial.
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Colaboración en el proyecto Terafab
SpaceX y Tesla colaboran en Terafab, un proyecto para desarrollar una capacidad masiva de fabricación de chips destinados, entre otras aplicaciones, a los robots Optimus y los vehículos de Tesla y a futuros sistemas de computación espacial de SpaceX.
En un documento presentado ante la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. en junio, SpaceX reconoce que el proyecto conjunto de semiconductores Terafab aprovechará “recursos de ingeniería, propiedad intelectual e infraestructura compartidos” con Tesla para acelerar el desarrollo tecnológico y reducir costes.
El documento también señala que ambas compañías han acordado un marco general de colaboración, aunque los proyectos específicos todavía requieren acuerdos separados.


