Sao Paulo (AFP). La tormenta estalló, cuando se publicó un informe de la policía con mensajes del banquero Daniel Vorcaro a Moraes con el aparente objetivo de frenar la investigación que terminó en su arresto en noviembre pasado.
Moraes es una de las figuras más poderosas del supremo, y condujo el juicio por golpismo contra el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), condenado a 27 años de prisión.
“Autoridad no confiere privilegios”
“En momentos de especial gravedad, es deber de todos preservar la integridad del Supremo Tribunal Federal, la autoridad de sus decisiones, el respeto a sus normas y, sobre todo, la confianza de la sociedad en la institución”, dijo el magistrado Luiz Edson Fachin en un comunicado.
“La elevada autoridad del cargo no confiere privilegios”, afirmó Fachin, sin mencionar a Moraes ni a André Mendonça, el juez a cargo del caso y que publicó las revelaciones.
Fachin dijo que “en los próximos días” anunciará “las medidas correspondientes”, tras analizar los elementos del caso.
Acusación de la Fiscalía
El fiscal general, Paulo Gonet, acusó a Mendonça de haberse excedido en sus atribuciones al indagar a un colega del tribunal y pidió declarar “la nulidad” de la pesquisa.
El informe policial publica varios mensajes de Vorcaro, dueño del banco Master ahora liquidado tras un masivo fraude, a Moraes.
En uno de ellos, en los días previos a su detención, el banquero le pregunta si debía salir del país: “¿Crees que ya el lunes tengo que estar afuera?”. Las respuestas de Moraes no se muestran en el informe de la policía.
Elogiado a menudo por la izquierda, Moraes es visto como la némesis del bando conservador, que lo acusa de parcialidad.
Mendonça fue nombrado como magistrado del Supremo por el expresidente Bolsonaro.
El Supremo brasileño sufrió un paulatino desgaste por el caso Master. En febrero, relevó al frente del caso al magistrado Dias Toffoli, luego de revelaciones sobre lazos entre el juez y el entorno de Vorcaro. El caso fue encargado entonces al juez André Mendonça.


