Washington. Tras la revolución de 1979, Irán está bajo yugo del régimen islámico dirigido por clérigos. Su actual líder supremo es Mojtaba Jamanei, que asumió el cargo tras la muerte de su padre y ayatolá Alí Jamenei el 28 de febrero, el primer día de la guerra.
El Gobierno iraní, por su parte, amenazó a los países que se sumen a lo que consideró una “guerra económica” de Washington.
“El Departamento del Tesoro identificó todos los nodos, facilitadores y redes que Irán ha utilizado para el contrabando de petróleo y eludir sanciones”, dijo Bessent, en la que reiteró que “nadie está exento” de ser objetivo de sanciones indirectas por negociar con el régimen iraní, informó EFE.
El alto funcionario aclaró que estas “sanciones sectoriales” apuntarán a “cinco de las vías vitales que Irán explota en otros países: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo”.
“Estas medidas amplían el riesgo de sanciones secundarias para cualquiera que sea lo suficientemente insensato como para seguir haciendo negocios con este régimen, y acelerarán la rapidez con la que actuaremos contra ellos”, alertó.
El exinversor adelantó que funcionarios del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas “se están reuniendo ahora con sus homólogos internacionales para transmitirles que EE.UU. espera acciones concretas”, aunque no detalló qué naciones fueron advertidas ni precisó un calendario para aplicar estas sanciones.
Emplaza a terceros países
“Cada país tiene un plazo definido para poner fin a las actividades que hemos identificado. Si no actúan, nosotros lo haremos unilateralmente”, indicó Bessent, que ya había anunciado que ayer sería el “Día D económico” en la guerra contra Irán.
El secretario del Tesoro estadounidense también informó sobre nuevas sanciones a “más de sesenta entidades, individuos y buques en todo el mundo que permiten al régimen iraní adquirir tecnología nuclear y de misiles ilícita, llevar a cabo ciberoperaciones y generar ingresos petroleros”.
“Que no haya ambigüedad sobre la postura de Estados Unidos: cualquier tipo de relación económica con este régimen asesino expondrá a los responsables a todo el peso del poder estadounidense”, insistió.
Ahogar la economía iraní y forzar un acuerdo
La nueva operación económica de Washington para ahogar la economía iraní, muy dependiente del petróleo, tiene lugar a casi seis meses de la guerra lanzada por EE.UU. e Israel contra la República Islámica y en medio de unas conversaciones de paz estancadas, sin visos de un acuerdo de paz definitivo.
La Marina estadounidense también mantiene un bloqueo naval a las costas y puertos iraníes para evitar la entrada y salida de buques, lo que ha agravado la situación económica en la nación persa, que al inicio del conflicto interrumpió el tráfico por el estratégico estrecho de Ormuz, afectando al suministro de crudo mundial.
Por su parte, Irán respondió que no permitirá que Washington dicte los términos del fin de la guerra y reiteró sus advertencias a otros países para que no participen en la nueva campaña económica estadounidense en su contra. Avisó además que considerará como “enemigo” a los países que se unan a la “guerra económica” de Estados Unidos.


