Sao Paulo (EFE). “En mi cuarto mandato quiero terminar con algunos de los dilemas de nuestro país”, enfatizó.
A dos meses de las elecciones, el presidente recordó hitos de su trayectoria política y lo que considera son los logros de su actual Administración, como la creación de 10 millones de empleos formales en tres años y medio, y la ampliación de los programas sociales.
“¿Qué futuro quieres para el pueblo brasileño si no inviertes en salud, educación, vivienda...?”, se preguntó, en referencia a los gobiernos de derecha que lo precedieron.
“Moroso de la esperanza”
Por su parte, el candidato de la derecha, Flávio Bolsonaro, lanzó duros ataques contra su rival electoral, Luiz Inácio Lula da Silva, y prometió tratar a los narcotraficantes como “terroristas”.
“¡Lula es el moroso de la esperanza!”, exclamó el abanderado del Partido Liberal (PL) ante centenas de seguidores en la playa de Copacabana, en la turística ciudad de Río de Janeiro, bastión político de su familia.
Flávio, primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), acusó a Lula de “endeudar” a los brasileños, “pelear con países que están a 10.000 kilómetros de distancia”, generar pérdidas millonarias a las empresas públicas y dejar de lado la lucha contra el crimen organizado.
“Voy a recuperar la soberanía de Brasil. Voy a tratar a (las bandas) PCC (Primeiro Comando da Capital), Comando Vermelho (CV) y a las milicias (paramilitares) como organizaciones terroristas”, prometió, en línea con el presidente estadounidense, Donald Trump.


