La guerra comercial entre Brasil y Estados Unidos tiende a agravarse

Brasil asegura que ejecutará con “cautela y responsabilidad” su Ley de Reciprocidad Económica- aprobada en abril de 2025- para hacer frente a los aranceles de Estados Unidos. La decisión anticipa una profundización de la guerra comercial entre ambas potencias regionales. La normativa permite, además, al Gobierno de Lula da Silva aplicar represalias contra terceros países interesados.

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El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva (i) y mandatario estadounidense, Donald Trump. La guerra comercial entre Estados Unidos y Brasil tiende a agravarse.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva (i) y mandatario estadounidense, Donald Trump.El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva (i) y mandatario estadounidense, Donald Trump. La guerra comercial entre Estados Unidos y Brasil tiende a agravarse.EVARISTO SA SAUL LOEB

São Paulo (EFE). La Ley de Reciprocidad Económica fue aprobada por unanimidad por el Parlamento brasileño en abril de 2025, en medio de la guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense, Donald Trump.

El texto vigente contempla represalias a terceros países, como limitar las importaciones, imponer tarifas, restringir las inversiones o suspender concesiones o patentes comerciales.

La reciprocidad, que puede suponer la imposición de aranceles, se suma a otras medidas tomadas por el Gobierno brasileño, entre ellas la apertura de una disputa con Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Brasil, la mayor economía de América Latina, es uno de los países más afectados por la ofensiva arancelaria de Trump.

Washington decidió en julio pasado imponer aranceles adicionales del 25% y del 12,5% a una buena parte de los productos brasileños por supuestas prácticas comerciales “desleales” y uso de trabajo forzoso en sus cadenas productivas, respectivamente.

Evalúan contramedidas

“El proceso de reciprocidad en un país serio exige escuchar a los eventuales interesados e impactados por esa reciprocidad que puede aplicarse o no en el futuro”, explicó el ministro de Hacienda, Dario Durigan, después de que la Administración de Luiz Inácio Lula da Silva diera inicio al proceso para evaluar posibles contramedidas contra la potencia estadounidense.

En un contexto mundial “muy cerrado”, el ministro Durigan señaló que pretenden recabar las opiniones de empresarios locales y extranjeros sobre los impactos de eventuales medidas de reciprocidad adoptadas por el Estado brasileño.

La Cancillería brasileña resaltó en la víspera que a lo largo del último año, presentó “pruebas que refutan cada una de las alegaciones sobre supuestas prácticas comerciales desleales” que justificaron la imposición de aranceles.

“Los aranceles estadounidenses son injustificados y arbitrarios, y Brasil seguirá defendiendo su postura en todas las instancias pertinentes”, afirmó Itamaraty.

Deterioro de las relaciones diplomáticas

El conflicto comercial deteriora las relaciones diplomáticas desde el año pasado, cuando Trump decretó en un primer momento aranceles del 50% sobre Brasil en represalia por el juicio en el que el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de cárcel por tramar un golpe contra Lulada Silva, según justificó entonces el propio dirigente republicano.

Esa tarifa del 50% acabó revirtiéndose tras una serie de contactos de alto nivel entre Lula y Trump.

Los nuevos aranceles han reavivado los roces entre ambos países en pleno año electoral, en el que Lula buscará un cuarto mandato no consecutivo ante el hijo mayor de Bolsonaro, el senador Flávio Bolsonaro.

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