Brasilia, Brasil. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este miércoles que su gobierno no va a quedarse “llorando” y buscará nuevos mercados ante el arancel del 25% que Estados Unidos impuso a varios productos brasileños.
El gravamen entró en vigencia este miércoles, tras una investigación de Washington sobre prácticas comerciales desleales por parte de la mayor economía de América Latina.
Brasil rechaza la acusación y considera que el arancel es injusto.
“No vamos a quedarnos llorando por un producto que no les vendimos a ellos, (...) vamos a buscar otros compradores”, dijo el izquierdista Lula durante el anuncio de un plan de créditos para los sectores afectados por la sobretasa.
En un principio, el mandatario había anunciado que usaría una ley de reciprocidad comercial. Pero su vicepresidente Geraldo Alckmin bajó el tono el martes al descartar una retaliación.
“Nosotros no nos vamos a levantar de la mesa de negociación. Ellos son los que no quieren negociar”, dijo Lula este miércoles.
Las sobretasas se perfilan como un importante punto de conflicto de cara a las presidenciales de octubre, en las que Lula enfrentará al senador derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), aliado del mandatario estadounidens Donald Trump.
El gobierno dará créditos por 18.500 millones de reales (unos 3.650 millones de dólares) a las empresas afectadas y anunció que ayudará a “diversificar” sus mercados.
Productos como la carne de res y el café quedaron exentos del nuevo arancel, pero los sectores de maquinaria, calzados, madera y plásticos serán castigados.
Brasil está entre varios países que podrían ser sujetos próximamente a nuevos aranceles del 12,5% por no imponer prohibiciones a la importación de bienes procedentes del trabajo forzado.
El gobierno de Lula rechaza esta acusación de Washington y espera que, en caso de que sea impuesta, esta segunda sobretasa no se sume al 25%, dijo a periodistas el ministro de Comercio, Márcio Elias Rosa.
¿Por qué Estados Unidos impone este arancel?
La explicación formal de Washington es comercial. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos concluyó, mediante una investigación bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio, que ciertas políticas brasileñas perjudican a empresas estadounidenses. Entre los cuestionamientos aparecen las barreras de acceso al mercado, el comercio digital y los pagos electrónicos, la propiedad intelectual, el etanol y la deforestación ilegal. Por eso aplicó desde el 22 de julio de 2026 un arancel adicional del 25%, aunque dejó numerosos productos exceptuados.
Sin embargo, existe también una dimensión estratégica y política. La administración de Donald Trump utiliza los aranceles como instrumento de presión para obtener concesiones regulatorias, comerciales y diplomáticas. Brasil, por su tamaño, su cercanía con China y su liderazgo dentro de los BRICS, representa un actor con capacidad para cuestionar la influencia estadounidense en América Latina.
Implicancias para Paraguay
Para Paraguay el efecto será mixto. No está directamente alcanzado por el arancel, pero su economía está profundamente conectada con Brasil por el comercio, la energía, la frontera y las cadenas productivas.
Riesgos
Una desaceleración de la industria brasileña puede reducir la demanda de productos, servicios, energía y transporte vinculados con Paraguay. Las zonas fronterizas serían especialmente sensibles a una caída del consumo, el empleo o la actividad comercial brasileña.
También podría aumentar el ingreso de productos brasileños al mercado paraguayo. Si las empresas afectadas no pueden vender en Estados Unidos, buscarán colocar maquinaria, plásticos, calzados, alimentos o manufacturas en países vecinos, posiblemente a precios más bajos. Eso beneficiaría al consumidor, pero presionaría a la industria nacional.
Oportunidades
Paraguay podría captar inversiones brasileñas interesadas en producir bajo el régimen de maquila, aprovechar costos energéticos competitivos y acceder a otros mercados desde territorio paraguayo. No obstante, para que una exportación sea considerada paraguaya debe cumplir efectivamente las reglas de origen; no basta con cambiar el embalaje o realizar una transformación mínima.
También puede reemplazar parcialmente a Brasil en algunos nichos del mercado estadounidense, siempre que tenga habilitación sanitaria, escala y competitividad. El margen no es automático, porque Estados Unidos exceptuó del gravamen productos brasileños importantes como la carne y el café.


