En Villa Hayes, la tecnología se transformó en una herramienta accesible para adolescentes de instituciones públicas. El proyecto “Tecnología en Escuelas”, coordinado por Guadalupe Ramírez de la Fundación Alda, integra robótica y ofimática en dos colegios de la ciudad. El propósito es fortalecer competencias académicas y sociales, y preparar a los estudiantes para los desafíos de un mundo digitalizado.
Ramírez explicó que el objetivo central consiste en ampliar las oportunidades de aprendizaje, brindando acceso a recursos tecnológicos y a metodologías innovadoras que motiven a los adolescentes a desarrollar pensamiento crítico, creatividad y trabajo en equipo.
Aprendizaje basado en proyectos STEAM
Las actividades se diseñan bajo el enfoque STEAM, que integra ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas en proyectos concretos. Los alumnos trabajan con contenidos interdisciplinarios aplicados a situaciones reales.
La última experiencia en la Escuela Saladillo consistió en la construcción de un balancín de petróleo para explicar el movimiento oscilatorio. Los estudiantes programaron un robot que replicaba este fenómeno físico. Según Ramírez, “estas experiencias despiertan curiosidad científica, fomentan la experimentación y permiten comprender conceptos abstractos de forma concreta”.
Esta metodología hace que los alumnos experimenten mayor motivación por la ciencia y la tecnología, al mismo tiempo que desarrollan competencias transversales como comunicación, resolución creativa de problemas y trabajo en equipo.
Impacto en los estudiantes
La coordinadora subrayó que, tras participar en los talleres, los estudiantes muestran un interés mayor que en la enseñanza tradicional. Señaló que la robótica no solo enriquece la comprensión de contenidos científicos, sino que también potencia la confianza de los adolescentes en sus capacidades. A través de estas dinámicas, aprenden a trabajar juntos, tomar decisiones y apostar por la innovación.
Reducir desigualdades en acceso tecnológico
El proyecto cuenta con el respaldo de la Cooperación para el Desarrollo de la República Checa, mediante fondos gestionados por la Embajada en Buenos Aires. Este apoyo permite contratar docentes especializados, poner en condiciones los equipos informáticos, adquirir mobiliario y financiar insumos básicos.
Para Ramírez, la iniciativa garantiza que los adolescentes tengan acceso a equipos adecuados, mobiliario en condiciones y docentes capacitados. Actualmente, el programa acompaña a la Escuela Saladillo con talleres de robótica y a la Escuela San Jorge con clases de ofimática. “Son los primeros pasos de un proceso que esperamos pueda extenderse a más instituciones del departamento”, afirmó.
La expectativa de la Fundación Alda es que, con más recursos, el programa logre ampliarse y llegar a otros colegios. Ramírez concluyó que “la tecnología ya no puede estar ausente en la educación pública. Es una herramienta que permite igualar oportunidades y preparar mejor a los adolescentes para su futuro”.











