Desde la infancia, muchas familias paraguayas optan por perforar las orejas de las niñas exclusivamente con aros de oro o plata, bajo la premisa de que estos materiales garantizan una mayor tolerancia dermatológica. Al respecto, el alergólogo Héctor Ratti mencionó que el uso de bisutería alternativa suele desencadenar enrojecimiento cutáneo o molestias agudas en ciertos pacientes.
El principal obstáculo al adquirir un accesorio es el desconocimiento sobre su composición de fábrica. Diversos aros, cadenas y pulseras esconden aleaciones metálicas que resultan agresivas para pieles sensibles. Esta es la razón por la cual una persona puede lucir una joya sin inconvenientes y, al cambiarla, sufrir una irritación inmediata.
Ratti explicó que metales de uso frecuente como el níquel o el cromo son los principales responsables de provocar cuadros de dermatitis de contacto. Sin embargo, el médico aclaró que no todas las molestias derivadas del uso de accesorios constituyen una alergia, ya que muchas veces responden a simples irritaciones mecánicas o infecciones locales. Según detalló el profesional, se estima que entre el 10% y el 15% de la población padece alergias de contacto comprobadas.
Esta reacción inmunológica puede manifestarse en cualquier etapa de la vida. El especialista señaló que el uso prolongado de metales nobles durante la niñez no inmuniza al paciente frente a futuras sensibilidades. Por ende, las molestias ante un accesorio nuevo no deben interpretarse como un rechazo absoluto a todos los metales.
La preferencia por el oro y la plata también responde a un fuerte componente sociocultural, donde estas joyas operan como símbolos de estatus, relegando a la bisutería a un plano inferior. No obstante, el valor económico de una pieza no guarda relación clínica con su capacidad de generar daño dermatológico.
Aunque el mercado ofrece variantes enchapadas o de acero quirúrgico, su composición exacta rara vez está certificada. Ante cuadros recurrentes de picazón o enrojecimiento, resulta imperativo acudir a un especialista. Un diagnóstico clínico preciso permite distinguir entre una infección y una alergia real, confirmada generalmente mediante la prueba del parche.
De corroborarse el cuadro alérgico, la indicación médica se centra en evitar el metal específico que desata el problema. Esto no condena al paciente a utilizar únicamente joyas de alto costo, sino que exige una selección más cuidadosa y consciente de los materiales cotidianos.
¿Sabías que?
- Mito del oro y la plata: Usar únicamente accesorios de oro o plata para evitar alergias es un mito. La reacción depende de la composición del metal y de la sensibilidad de cada persona.
- Construcción social: El oro y la plata suelen asociarse con mayor calidad, mientras que la bisutería se percibe como más barata.
- Cromo-níquel: Estos metales pueden estar presentes en algunos aros y accesorios. El contacto con ellos puede provocar irritación o alergia en personas sensibles, independientemente de que hayan usado oro o plata.
- Reacciones a cualquier edad: Haber utilizado oro o plata durante años no impide que una persona presente una reacción al usar otros metales. La alergia de contacto puede aparecer en cualquier etapa de la vida.


