Después de depilarse la zona del bikini, algunas mujeres pueden presentar pelos encarnados, especialmente cuando el vello vuelve a crecer y queda atrapado debajo de la piel. En estos casos, la exfoliación puede ser una alternativa para algunas personas, siempre que la piel no se enrojezca y que el procedimiento se realice de manera adecuada.
La especialista señaló que la respuesta en la piel también puede variar según el método que se usa para retirar el vello. El rasurado, la cera, las cremas depilatorias y el láser pueden generar diferentes reacciones en la piel, por lo que es muy importante observar cómo responde cada persona después de la depilación y elegir un método que no provoque lesiones, quemaduras o alergias.
Destacó que después de la depilación de bikini, la exfoliación puede considerarse una buena opción especialmente cuando aparecen pelos encarnados, pero no es un paso obligatorio para todas las mujeres. Según explicó Negrete, lo importante es observar la respuesta de la piel y evitar que una práctica difundida en redes sociales se convierta en una rutina que pueda terminar causando irritación o lesiones.
La precaución es fundamental porque la piel de la vulva es más fina y delicada que la de otras partes del cuerpo. El uso de productos abrasivos, perfumes u otros ingredientes irritantes puede generar molestias y, cuando existe un daño como pequeñas lesiones similares a cortes, pueden infectarse. Por este motivo, la exfoliación debe diferenciarse del cuidado de la piel del resto del cuerpo y no realizarse con productos fuertes.
“Existen productos que pueden utilizarse en áreas como el rostro o las piernas, eso no significa que sea apropiado para la vulva. Por eso, se deben evitar los exfoliantes abrasivos y cualquier producto que genere ardor, irritación o molestias”, subrayó.
La profesional recomendó, además, optar por ropa interior de algodón, evitar prendas muy ajustadas o con mucha composición de poliéster para ayudar a disminuir el riesgo de irritación e infecciones tras la depilación.


