Ciencia y Tecnología

TV 3.0: Lula impulsa modelo interactivo desde este 2026

Brasil oficializó la TV 3.0, sistema que une señal abierta con internet. El decreto de Lula busca iniciar operaciones en junio del 2026. Ofrecerá interactividad, compras en pantalla y mayor calidad, manteniendo la gratuidad para el 80% de la población.

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
La TV 3.0 es la nueva generación de televisión abierta en Brasil: combina señal por aire e internet para ofrecer más calidad, interactividad y acceso a contenidos y servicios desde la pantalla.

Brasil dio un paso decisivo para redefinir el futuro de la televisión abierta. Con la firma del decreto presidencial del 27 de agosto del 2025, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva oficializó la adopción de la llamada TV 3.0, una nueva generación tecnológica que moderniza el sistema de radiodifusión del país y abre la puerta a una experiencia mucho más avanzada, interactiva y conectada. La meta oficial es que las primeras operaciones comerciales comiencen en junio del 2026, en coincidencia con la próxima Copa del Mundo, y que la migración se extienda de forma gradual durante los años siguientes.

Lo que está haciendo Brasil no es un simple cambio técnico. Se trata de una política de Estado para actualizar la televisión abierta, gratuita y masiva, manteniendo su alcance social pero adaptándola a los hábitos de consumo digital. El gobierno brasileño presenta esta transformación como parte de una agenda de soberanía tecnológica y digital. No es casual que el país quiera posicionarse como el primero de América en implementar esta nueva etapa de la televisión terrestre con una arquitectura moderna y preparada para las próximas décadas.

La TV 3.0, también conocida en su desarrollo como DTV+, es la evolución de la actual TV digital brasileña, desplegada desde el 2007. Su principal diferencia es que combina la transmisión tradicional por aire, es decir, el broadcast, con servicios entregados por internet o broadband. Esa integración permite que la televisión siga siendo abierta y gratuita, pero al mismo tiempo incorpore funciones que hasta ahora estaban más asociadas a las plataformas de streaming y a los entornos digitales interactivos.

En la práctica, esto significa que la TV 3.0 no solo ofrecerá mejor calidad de imagen y sonido, sino también una nueva lógica de uso. Las emisoras podrán presentar su señal en vivo junto con contenidos adicionales bajo demanda, como series, programas especiales, juegos o materiales complementarios. También será posible interactuar con la programación directamente desde el televisor: votar en tiempo real, elegir ángulos de cámara en eventos deportivos, seleccionar narraciones alternativas o incluso acceder a servicios públicos mediante aplicaciones integradas, como Gov.br.

Otro aspecto clave es el comercial. El nuevo sistema permitirá realizar compras desde la pantalla del televisor, lo que abre una nueva vía de ingresos para las emisoras. A esto se suma la posibilidad de personalizar la experiencia del usuario y ofrecer contenidos más segmentados, algo que hasta ahora era limitado en la televisión abierta tradicional. En otras palabras, Brasil busca que la TV abierta compita en mejores condiciones con el ecosistema digital sin perder su carácter universal.

Desde el punto de vista técnico, Brasil adoptó oficialmente tecnologías basadas en ATSC 3.0, el estándar de televisión de nueva generación utilizado también en mercados como Estados Unidos y Corea del Sur. En el caso brasileño, este conjunto tecnológico se aplicará a las capas físicas y de transporte, así como a sistemas de video, audio, subtitulado y alertas de emergencia. Esto es especialmente relevante en un país donde la televisión terrestre sigue siendo el medio más popular y alcanza a cerca del 80% de la población.

La implementación ya comenzó a dar pasos concretos. Antes incluso del arranque comercial previsto para el 2026, Brasil puso en marcha transmisiones experimentales en São Paulo y Río de Janeiro, y avanzó con nuevas estaciones de prueba en Brasilia. En enero del 2026, además, se aprobó que la Cámara de Diputados y la Empresa Brasil de Comunicação participen en las emisiones de prueba, integrando desde el inicio a la radiodifusión pública en este proceso de transición tecnológica. Esto refuerza la idea de que la TV 3.0 no será solo una apuesta de las grandes cadenas comerciales, sino una transformación estructural del sistema audiovisual brasileño.

Para los usuarios, el acceso a la TV 3.0 no dependerá obligatoriamente de internet. La señal seguirá pudiendo recibirse por antena, como ocurre hoy con la televisión abierta. Sin embargo, quienes tengan sus televisores conectados podrán aprovechar todas las funciones interactivas y los contenidos ampliados. Los nuevos aparatos vendrán preparados de fábrica, mientras que los televisores actuales podrán adaptarse mediante convertidores externos, evitando un recambio inmediato de equipos.

En síntesis, Brasil está construyendo una televisión abierta más moderna, híbrida e interactiva. La TV 3.0 es la apuesta del país para unir la potencia masiva de la radiodifusión con la flexibilidad del mundo digital. Con esta decisión, el gigante sudamericano busca no solo mejorar la experiencia del espectador, sino también fortalecer su industria audiovisual, ampliar el acceso a servicios y asegurar que la televisión siga siendo relevante en la era de la conectividad.

También te puede interesar

Últimas noticias