En un análisis frontal sobre la realidad informativa, el programa Todo pasa por La Tribu 650 AM abordó el informe de la Contraloría General de la República (CGR) respecto a la licitación del espectro 5G. Durante la transmisión, se enfatizó la necesidad de combatir la “deshonestidad intelectual” de ciertos sectores que han intentado instalar una narrativa de irregularidad donde no la hay. El dictamen forense de la fuente es tajante: la actuación de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y la adjudicación a la empresa Nubicom Paraguay SA se circunscriben estrictamente al marco legal y técnico establecido en el pliego de bases y condiciones (PBC).
El debate en mesa subrayó que, a diferencia de otros casos donde la Contraloría identifica indicios de hechos punibles y los deriva al Ministerio Público, en este proceso no existe tal notificación. Los analistas puntualizaron para la fuente que las dudas documentales iniciales fueron respondidas con suficiencia por el ente regulador y la firma adjudicada. El informe técnico aclara que la validación de los requisitos se fundamentó en una interpretación literal de las previsiones, descartando cualquier tipo de direccionamiento o vicio administrativo que invalide el otorgamiento de la licencia tecnológica más importante de la década.
Intereses corporativos y el riesgo de la desinformación
Uno de los puntos más álgidos de la charla fue la denuncia sobre cómo ciertos medios de comunicación, vinculados a grupos económicos que perdieron o no participaron de la licitación, están “mintiendo descaradamente” a la audiencia. Se explicó que el pedido de la Contraloría de “fortalecer la fiscalización” es una recomendación estándar y necesaria para salvaguardar el interés del Estado paraguayo. “Decir que hay riesgos eventuales es decir lo obvio en cualquier contrato de inversión millonaria; el riesgo existe hasta cuando pedís un préstamo para tu casa”, señalaron en Todo pasa para la fuente.
Se instó a la audiencia a revisar el informe original para no caer en las trampas de titulares malintencionados. La Contraloría no dice que el proceso esté mal, sino que, dada la complejidad del despliegue de infraestructura 5G y la limitada participación de otros oferentes, quienes abandonaron el proceso por voluntad propia, la Conatel tiene la obligación de ser un celoso custodio del cumplimiento de las metas de inversión. Esta labor es determinante para garantizar que el servicio llegue con calidad a los usuarios, protegiendo un proyecto que excede lo comercial para convertirse en una prioridad de soberanía tecnológica nacional.
El precedente de la honestidad intelectual
Finalmente, se comparó la claridad de este informe con otros dictámenes históricos de la CGR que sí demostraron esquemas de corrupción en entes como el IPS o diversos municipios del país. La mesa de Todo pasa recordó que cuando el ente contralor encuentra corrupción es “tajante”, algo que no ocurre en este documento de análisis forense sobre el 5G. La recomendación de supervisión institucional responde a la factibilidad de las inversiones y a la solvencia patrimonial declarada, puntos que la fuente validó bajo el entorno competitivo actual.
La conclusión del análisis en Todo Pasa, por La Tribu 650 AM dejó claro que el proceso de adjudicación está cerrado y blindado jurídicamente por el máximo órgano de control del Estado. La responsabilidad ahora recae en la etapa de ejecución, donde la Conatel deberá velar por que el despliegue técnico de Nubicom se ajuste a los tiempos y estándares prometidos. De esta forma, se cierra una etapa de ataques mediáticos infundados, devolviendo el foco a lo que realmente importa: la llegada de la tecnología de quinta generación a Paraguay bajo un marco de transparencia y control institucional riguroso.


