“Akira” está basada en el manga del mismo nombre realizado por Katsuhiro Otomo, quien también dirigió la película. Fue estrenada en 1988, un año muy importante para el animé ya que ese mismo año se estrenaron “Mi vecino Totoro” y “La tumba de las luciérnagas”, dos películas que consagraron a los estudios Ghibli en todo el mundo.
Pero el camino que “Akira” tomaría sería diferente al de las películas de Ghibli, por su temática oscura postapocalíptica que lo emparenta con producciones como “Terminator” o “Blade Runner”. Se convirtió en una de las mejores películas de animación y ciencia ficción de todos los tiempos.
La historia se desarrolla en el año 2019 (curiosamente en el mismo año que “Blade Runner). Ya habían pasado treinta años desde que una inesperada explosión atómica destruyó completamente la megaciudad de Tokio lo que derivó en el inicio de la Tercera Guerra Mundial en 1988. Posteriormente, tras una recuperación, la megaciudad será reconstruida y rebautizada como Neo-Tokio.
LEER TAMBIÉN: Laila Coronel: la compatriota que se destaca en la serie “El Castillo”
Shotaro Kaneda integra una banda callejera de motociclistas llamada Las Cápsulas y que se enfrenta a otros pandilleros urbanos conocidos como Los Payasos. Pero el mejor amigo de Kaneda, Tetsuo Shima, sufre un accidente imprevisto cuando choca frontalmente contra Takashi, un niño con poderes paranormales que había sido liberado de un laboratorio secreto al servicio del gobierno por una organización revolucionaria clandestina disidente.
Takashi es capturado por una brigada de soldados armados, mientras que Tetsuo será hospitalizado, en tanto que la policía arrestará a Kaneda y a todos los integrantes de su pandilla. Durante el interrogatorio policial, Kaneda se cruza con Kei, una muchacha que integra el grupo de revolucionarios disidentes que liberó a Takashi y por quien de inmediato se sentirá atraído románticamente.
LEER TAMBIÉN: Danza contemporánea para adultos, bailarines y mayores de 50 años
Takashi forma parte de un experimento a cargo de un equipo de científicos que busca individuos que puedan controlar el arma definitiva: una fuerza denominada la energía absoluta. Estos científicos descubrirán que Tetsuo posee dicha energía. Pero éste no se resignará a convertirse en un conejillo de indias y su enojo desatará su verdadero poder.
En su momento, la película sólo obtuvo un premio en el Festival de Cine Fantástico de Amsterdam, pero su fama fue creciendo en los años noventa como película de culto, en sus ediciones en VHS, primero y luego DVD, en diferentes países del mundo.
Fue la producción animada japonesa más costosa de la historia. Katsuhiro Otomo aún estaba desarrollando el manga de “Akira” cuando acordó realizar una adaptación del mismo en anime.
La historia en cómic concluyó en 1990, por eso existen algunas diferencias entre el manga y la película. Eso sí, logró tener el control creativo total para la adaptación cinematográfica.
El diseño de personajes y la ambientación de la película fueron adaptados desde el manga original, mientras que la trama es una reestructuración de eventos que difiere sustancialmente de la versión original impresa debido a que estos todavía estaban inconclusos. Tras el estreno de la película, a Otomo le costó mucho completar el manga.
El autor declaró que la inspiración para su conclusión surgió de una conversación que tuvo con el realizador chileno Alejandro Jodorowsky en 1990.
El presupuesto para realizar la película de “Akira” fue tan elevado que fue necesario juntar a varias compañías para poder realizarla. Esta sociedad de empresas fue llamada como Akira Committee y estuvo compuesta por las empresas de entretenimiento más importantes de Japón de ese entonces. Logró reunir un presupuesto de más de mil millones de yenes.
“Akira” mostraba imágenes altamente detalladas que otras producciones japonesas de animación no tenían en ese entonces, con diálogos pregrabados (donde los diálogos son grabados antes de que la producción de la película comience para que el movimiento de los labios de los personajes coincidan con los personajes de la película) – primera vez en una producción de anime – y movimientos superfluidos gracias a sus 160.000 celuloides de animación, además de una gran inversión en efectos sonoros como el ruido de las motocicletas.
La película se está proyectando con una función diaria en el Cinemark hasta el miércoles 14.


