En varias entrevistas, en los últimos años de su vida, Augusto Roa Bastos habló de las bibliotecas que fue perdiendo a medida que se mudaba, ya sea por cuestiones personales como por exilios forzosos.
En 2020, en la embajada paraguaya en Buenos Aires, se recibió la noticia de que una de esas bibliotecas había sido recuperada, la cual fue entregada a su hija Mirta en 2022. Este hallazgo permitió una serie de estudios sobre el escritor, como es “Libros perdidos de Augusto Roa Bastos”, que será presentado hoy en la mencionada alta casa de estudios ubicada en 15 de Agosto c/ Gaspar Rodríguez de Francia.
El 28 junio de 2020 llegó a la Embajada del Paraguay en Argentina un email firmado por Celina Brittez, quien quería comunicarse con el área cultural ya que había encontrado en un container una gran cantidad de libros pertenecientes a la biblioteca de Roa Bastos, algunos firmados por él, con anotaciones suyas, además de fotos, cartas y libros dedicados al escritor por famosos autores.
La colección comprendía siete cajas con un inventario que registraba 176 libros, además de una cerrada, con instrucciones expresas de ser abierta solamente por los herederos, dado que contienen documentos personales del escritor. Las cajas fueron enviadas a Asunción y entregadas a Mirta Roa, cumpliendo así la voluntad de la donante.
Los libros formaban parte de la casa que el escritor tenía en Buenos Aires en los años 70, antes de marchar hacia su segundo exilio en Francia. Varios tienen apuntes importantes relacionados con la creación de su obra cumbre “Yo el Supremo”.
Parte de este acervo se ha expuesto en ferias de libro, así como en espacios culturales dedicados a su memoria, como la Casa Bicentenario de las Letras.
Así, “Libros perdidos de Augusto Roa Bastos, tesoro recuperado” reúne la investigación realizada a partir de los libros que fueron encontrados en la basura.
Estos ejemplares, que formaron parte de la biblioteca personal del ganador del Premio Cervantes 1989 fueron estudiados para establecer su procedencia y permiten reconstruir la historia y genealogía de su obra.
El libro presenta el resultado de una investigación a partir de las notas encontradas en los libros que revelan la forma de trabajo de Roa cuando estaba elaborando “Yo el Supremo”. Cada ejemplar recuperado constituye una pieza concreta de la historia intelectual y personal del escritor.
El volumen documenta los libros encontrados, sus características y los elementos que permiten reconocerlos como parte de la biblioteca de Augusto Roa Bastos. De este modo, los ejemplares dejan de ser solamente objetos recuperados para convertirse en testimonios materiales de una vida dedicada a la lectura, al pensamiento y a la escritura.
La investigación también permite acercarse a Roa Bastos a través de los libros que tuvo en sus manos, consultó y conservó. En sus páginas, anotaciones, marcas y señales de uso se encuentran indicios de sus lecturas y de los diálogos intelectuales que acompañaron su formación y su trayectoria literaria.
La investigación unió a Carla Fernandes, desde Francia; Daniel Balderston, desde Estados Unidos, y Mirta Roa, en Asunción. Fernandes es investigadora, catedrática y doctora en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Bordeaux Montaigne, Francia. Ha dedicado más de tres décadas al estudio y análisis de la obra del escritor paraguayo.
Con Mirta ya había escrito el libro “La Europa que vio Augusto Roa Bastos”, que reconstruye el viaje de diez meses que el autor emprendió en 1945 por una Europa devastada tras la Segunda Guerra Mundial.
LEER MÁS: Campo de Concentración - Cárcel de Emboscada: donde el arte los salvó
Daniel Balderston ya había ofrecido una charla sobre el tema del libro en esta misma universidad hace dos años. Es crítico, ensayista y catedrático de la Universidad de Pittsburgh, con especialidad en literatura latinoamericana.


