Madrid, 3 jun (EFE). “Backrooms” es una película de terror de bajo presupuesto y estética retro sobre espacios laberínticos que existen más allá de la realidad.
Con el espíritu independiente y fresco de “The Blair Witch Project” (1999), y también con una aterradora temática, se ha convertido en una de las películas más comentadas por los medios especializados del año, en busca de las claves para devolver a los espectadores a las salas de cine.
La historia, protagonizada por la premiada y ubicua Renate Reinsve (“Valor Sentimental”) y por Chiwetel Ejiofor (“12 años de esclavitud”), comienza al aparecer una extraña puerta en el sótano de una tienda de muebles. Cuando el paciente de una terapeuta desaparece en una dimensión más allá de la realidad, ella deberá adentrarse en lo desconocido para intentar rescatarlo.
La película es el desarrollo de una serie de YouTube que comenzó como “creepypasta” (historias cortas y virales de terror), creadas por este jovencísimo cineasta británico-estadounidense, que contó con un presupuesto de rodaje de diez millones de dólares, una cifra alta para un filme independiente en Estados Unidos, pero muy lejos de los más de 100 millones que suelen costar las grandes películas de los estudios de Hollywood.
Esos 10 millones ya se han multiplicado por diez en taquilla. Producida por A24 —especializada en cine de autor y de culto como “Hereditary”— se ha convertido en número uno tras recaudar 118 millones de dólares en los cines en los que se ha estrenado, de los que 81,4 proceden de los cines de Estados Unidos y Canadá, según datos de la Box Office Mojo.
Además, la película ha movilizado a uno de los públicos más jóvenes y diversos de los últimos tiempos y ha triunfado entre la audiencia más joven, con una gran recepción por parte del público por debajo de los 21 años.
Se trata de un thriller de terror psicológico que convierte una leyenda urbana viral —espacios laberínticos que existen más allá de la realidad o “espacios liminales”— en una pesadilla cinematográfica. El primer capítulo de la serie que inspiró la película y que se estrenó en YouTube en 2022 supera los 80 millones de visualizaciones.
La cinta recrea un terror analógico de VHS inspirado en la nostalgia sombría de los años 80-90, con ruido de electricidad estática, iluminación fluorescente amarillenta, papel pintado desgastado y un vacío absoluto en espacios arquitectónicos.
Superando récords de taquilla
La película superó el récord establecido por “Marty Supreme” en diciembre del año pasado, cuando alcanzó 96 millones de dólares en la taquilla nacional.
La cinta protagonizada por Timothée Chalamet aún conserva el título de la más taquillera del estudio independiente a nivel mundial al haber alcanzado 191 millones de dólares.
Se prevé que el filme de Parsons también supere esa marca, pues ya tiene acumulado más de 136 millones de dólares a nivel mundial.
Antes de superar a la película de Josh Safdie, “Backrooms” desbancará a la ganadora del Óscar “Todo al mismo tiempo ahora”, que sumó 148 millones de dólares en total y que se posiciona como la segunda más lucrativa de la historia del estudio.
El filme superó ampliamente las expectativas al recaudar 81 millones de dólares en Estados Unidos y 118 millones en todo el mundo durante su estreno.
Antes de su lanzamiento, las proyecciones apuntaban a unos 20 millones de dólares para una producción cuyo presupuesto fue inferior a los 10 millones.
Por su parte, Kane Parsons, de 20 años, se convirtió en el director más joven con una película número uno en taquilla, superando el récord de Josh Trank, quien a los 27 años posicionó “Chronicle” (2012) en primer lugar con 22 millones de dólares.
El éxito de “Backrooms” y de “Obsession”, del también youtuber Curry Baker, una película que contó con un presupuesto menor a 1 millón de dólares y que actualmente supera los 155 millones de dólares en taquilla mundial, sugiere un cambio en la industria cinematográfica cada vez más dispuesta a apostar por creadores surgidos en internet.


