Hoy se realiza el juicio oral contra Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, a quien el Ministerio Público acusa de liderar con Sebastián Marset (prófugo) la comercialización de cocaína. Será una audiencia donde las pruebas serán ratificadas por los investigadores, según fuentes judiciales.
La acusación de la Fiscalía inicialmente presentada en el 2024 contra Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, contiene 713 páginas. El documento ya fue presentado en el 2024, pero ahora el juicio se halla en la etapa de “producción de pruebas”, donde el Ministerio Público deberá ratificar lo presentado inicialmente.
Una parte del documento señala que que “durante el período de tiempo comprendido entre el inicio del año 2020 y transcurso del año 2021, varias organizaciones criminales se juntaron en el territorio nacional y concretaron la actividad del tráfico internacional de cargas de clorhidrato de cocaína”.
Agrega que la actividad también incluía “el lavado de los activos obtenidos en consecuencia, ya sea mediante la constitución y adquisición de empresas destinadas para tal fin, igualmente con las compras de bienes (muebles, inmuebles y semovientes) tanto a nombre de personas físicas como también de personas jurídicas”.
La Fiscalía destaca que la organización tenía tres grupos principales: “por una parte está el grupo criminal liderado principalmente por Sebastián Marset (prófugo) y, por la otra, el núcleo de Miguel Ángel Insfrán Galeano conformado por integrantes de su familia y gente de su confianza y, por último se encuentra la facción criminal extranjera, específicamente de Bolivia, la cual se encargó de proveer a las agrupaciones ilícitas unidas en Paraguay, la sustancia estupefaciente consistente en clorhidrato de cocaína”.
La Fiscalía acusa a Insfrán de encargarse de la logística para el tráfico de cocaína y ver la colocación del producto para su posterior comercialización. Por ejemplo, el grupo que viene de Bolivia dejaba la carga en el Chaco, hacia Lagerenza, cerca de Bolivia.
Desde ahí “la referida droga era nuevamente transportada, por una parte, vía terrestre, mediante vehículos automotores de gran porte, proveídos por Miguel Ángel Insfrán Galeano, mediante sus empresas El Porvenir SA —dedicada al rubro de metalúrgica— y Barakah SRL —dedicada al rubro de transporte terrestre—, con los cuales se trasladaban la droga hasta los depósitos ubicados en el Departamento Central”, dice el documento.
Indica que en esos lugares “se realizaban los trabajos de ocultar la cocaína dentro de las mercaderías lícitas que finalmente eran cargadas en contenedores, a los cuales identificaban —a los que llevaban la droga— con la expresión “premio o premiado”, para posteriormente trasladarlos hasta el Puerto Seguro Fluvial de Villeta, desde el cual partieron hasta sus respectivos destinos finales, generalmente a países de Europa y África”.
También menciona que desde un establecimiento llamado San Agustín, ubicado en el Chaco, “una vez descargadas las cantidades necesarias de paquetes de clorhidrato de cocaína, Gilberto Sandoval pilotaba nuevamente las aeronaves utilizadas para el tráfico de drogas, con la ración separada de la carga de droga, para trasladar y descargar en el inmueble denominado “Estancia Agroganadera Nuevo Horizonte”, ubicado en la ciudad de San Estanislao, del Departamento de San Pedro.
El documento de la acusación fiscal trae también de paso la historia de Sebastián Marset, que sería el socio de “Tío Rico” en el negocio de la cocaína e inclusive el líder principal. En este aspecto, menciona que a nivel internacional se produjo una alianza entre paraguayos, bolivianos y uruguayos, y que Insfrán era el contacto de los extranjeros y que Marset era el líder de la organización.
“La alianza de los distintos grupos criminales se dio luego de las
sucesivas reuniones mantenidas desde el año 2018, cuando Sebastián Marset ingresó oficialmente, por primera vez, a Paraguay, específicamente el 8 de abril del 2018, a la 1:55, mediante el puesto de control de Migraciones ubicado en el Puente Internacional de la Amistad (PIA), con su documento de identidad uruguayo N° 4558160-7, proveniente de Brasil”, dice el documento de la Fiscalía.
Agrega que Marset ingresó a Paraguay “tras haber recuperado su libertad por la condena recibida en su país de origen, Uruguay, por el delito de tráfico ilícito de estupefacientes y otros, en la modalidad de organización, transporte y negociación o venta en reiteración real, cometido el 11 de octubre del 2013”.



