El acusado, Fredy David González Silvero, según la acusación de la Fiscalía, sobornaba a policías para que permita a su grupo activar en el tráfico de drogas. El supuesto hecho se discutirá ante un Tribunal de Sentencia.
El supuesto narcotraficante Fredy David González Silvero va a juicio oral. La Fiscalía le acusó de distribuir drogas en la capital y porque supuestamente sobornaba a policías para que permitan a él y a su grupo comercializar los productos ilícitos.
La Fiscalía acusó a González por varios hechos punibles como ser, asociación para el narcotráfico, soborno agravado, comercialización de drogas y por suministrar estupefacientes.
Según la acusación, González Silvero y su grupo no solamente distribuían cocaína sintética, sino también otras sustancias como tusi, éxtasis y similares tanto en la capital como en los departamentos Central y Cordillera.
Integran el grupo, Nicolás Vázquez Cano, Jorge Miguel Ovelar, Francisco Javier Portillo Centurión, Nicolás Vázque Cano, Adán Cristaldo Balbuena, Lucio René Portillo Centurión, entre otros.
La acusación señala además que el grupo acopiaba cocaína en un lugar donde funciona un lavadero con el nombre “El Chino” que se encuentra en la ciudad de Fernando de la Mora. También usaba otra casa particular para la misma actividad en la ciudad de San Lorenzo. Supuestamente el propietario de ambos locales era Francisco Javier Portillo.
El grupo tenía un lugar donde llevar la droga: en Villa Elisa. Es la casa de Lucio René Portillo, ya condenado. Aquí transformaba la droga para tener más volumen. En esta actividad supuestamente estaba también Adán Cristaldo Balbuena, una persona ya condenada por el hecho. La droga se procesaba, se dosificaba y se distribuía en Villa Elisa, según la Fiscalía.
Según la acusación, el lavadero El Chino funcionaba como un centro de operaciones, donde los interesados iban y hacían sus pedidos. Desde aquí se coordinaban las entregas a menudeo.
La Fiscalía sostiene que quienes proveían los estupefacientes al grupo de González Silvero estarían en Pedro Juan Caballero, aunque no cita quién sería el patrón. Los proveedores supuestamente ponían marcas a los paquetes, como Toyota, Estrella, Audi, Búho, Loro y Mazda.
La función de Fredy David González, según la acusación fiscal, es la de distribuir a domicilio los productos ilícitos. La entrega podría ser también en locales comerciales. La Fiscalía identificó a un proveedor, con el nombre de Hernán Félix Fleitas, que hacía el trabajo supuestamente para González.
Otra parte de la acusación fiscal señala que Fredy David González Silvero se contactó con los policías de la Comisaría 20ª de la capital. Supuestamente tenía que pagarles 250.000 guaraníes semanales a cada agente para que le permitiera “trabajar”. A veces lo hacía él o lo hacían otros miembros del grupo.


