Para Emiliano Rolón, las apariciones mediáticas del presunto narco uruguayo son simples intentos de llamar la atención y que el mismo tiene causas pendientes relacionadas al crimen organizado en el país.
Tras dar una nota exclusiva el martes pasado a un medio local, Sebastián Marset dio algunos nombres en sus declaraciones, incluyendo al fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, quien a su vez ayer respondió de manera contundente a los dichos del prófugo uruguayo en una entrevista a la radio 1080 AM, y calificó las apariciones mediáticas del supuesto narcotraficante como simples intentos de llamar la atención.
El fiscal general aseguró que Sebastián Marset tiene causas pendientes muy graves relacionadas con el crimen organizado y que no existe margen para negociaciones con él fuera del marco legal.
Rolón explicó que, hace dos años aproximadamente, recibió a un abogado paraguayo que, en representación de Marset, planteó condiciones para una eventual entrega.
Según el fiscal general, entre las exigencias de Marset figuraban la liberación absoluta de su esposa, Gianina García Troche, y condiciones carcelarias cómodas para él.
La respuesta de la Fiscalía fue tajante: se le ofrecieron todas las garantías constitucionales para enfrentar el proceso, pero se rechazó cualquier tipo de acuerdo que permitiera a un prófugo imponer las reglas de su juzgamiento.
Ante la consulta de si la Fiscalía podría geolocalizar las llamadas telefónicas de Marset, en especial el lugar donde se encontraba ayer cuando concedió la entrevista a una emisora local, como lo hacen agencias internacionales, Rolón se sinceró y admitió que la institución vive a señales de humo en una época de tecnología del siglo XXI.
Comparó la situación con la reciente captura del criminal mexicano conocido como El Abuelo, quien fue localizado en Limpio gracias a tecnología que utiliza la fiscalía de México, no de Paraguay.
Rolón lamentó que el presupuesto asignado sea el mismo de hace diez años, mientras que la criminalidad ha evolucionado en un ángulo de 90 grados. Para Rolón, es un absurdo pretender interceptaciones complejas con recursos tan obsoletos.
Sobre la ubicación actual de Marset, Rolón no descartó ninguna hipótesis. Aunque existen rumores de inteligencia que lo sitúan en Bolivia, posiblemente protegido por sectores policiales de ese país, el fiscal aclaró que no hay confirmaciones concluyentes.
Enfatizó que la Fiscalía ejerce la dirección operativa, pero depende del brazo ejecutor de la Policía Nacional y de la cooperación internacional para concretar una captura.


