El juez Rodrigo Estigarribia admitió la acusación de la Fiscalía contra Ruth Da Silva, Camila Ramírez y Elvira Gómez. Según la acusación fiscal, ellas colaboraron con la familia Cáceres para disfrutar de sus bienes, y el matrimonio no puede justificar todo lo que tiene.
Ruth Da Silva, esposa de Wilfrido Cáceres, jefe de Gabinete del exintendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez; la secretaria de ella, Camila Ramírez Gómez, y la madre de esta, Elvira Gómez, irán a juicio oral y público, según dispuso el juez penal de Delitos Económicos, Rodrigo Estigarribia.
En una audiencia preliminar que se realizó ayer, el juez Estigarribia admitió la acusación fiscal contra Ruth Da Silva, por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Tanto la secretaria como la madre de la misma están acusadas por la Fiscalía por lavado de dinero.
En esta audiencia, Wilfrido Cáceres, que es abogado, ejerció la defensa de su esposa. Sin embargo, el mismo Cáceres también está procesado por enriquecimiento ilícito en la misma causa. Con respecto a Cáceres, el magistrado ya decidió el mes pasado que este se someta al juicio oral y público.
Tardó la realización de esta audiencia para las mujeres. Hubo varios incidentes cuyas resoluciones el juez tuvo que esperar para tomar decisiones. Esta vez pudo celebrar el acto y resolvió que las procesadas se sometan también a juicio oral y público.
Los fiscales acusadores fueron Silvio Corbeta y Luis Piñánez. Estos dicen en el acta de imputación que Ruth Da Silva y su esposo Wilfrido Cáceres no justificaron cómo consiguieron su patrimonio por valor de 7.700 millones de guaraníes en 10 años (2013-2023). Sobre los dos pesa la misma acusación fiscal.
La pareja compró terrenos en Ñemby y en San Lorenzo e hicieron edificaciones. También se compraron tres terrenos en Piribebuy. Los fiscales indicaron que en los diez años del período señalado, la pareja “adquirió numerosos bienes muebles (vehículos) e inmuebles (terrenos y edificaron mansiones) y equipamientos inmobiliarios”.
El fiscal Piñánez señaló que los bienes obtenidos por la pareja fueron ilegítimamente. La pareja no tiene forma de justificar, indicó.
El acta de acusación señala que los bienes mencionados “fueron ocultados del patrimonio conyugal, a los efectos de evitar su detección y su comiso, a sabiendas de que en su calidad de funcionario público estaba sometido a una investigación patrimonial por la Contraloría General de la República”.
El hecho de que el juez Estigarribia, primero elevó la causa a juicio oral para Wilfrido Cáceres, ya el mes pasado, y recién ahora para las mujeres procesadas, se debe a que las últimas se presentaron en la audiencia aquella vez sin defensoras. Por eso, se fijó otra audiencia, que se celebró ayer, para las mujeres.
Según el fiscal Piñánez, hay una desproporción patrimonial entre los ingresos y egresos de los acusados, especialmente de la pareja Cáceres-Da Silva. Inclusive dijo que esos bienes pueden ser decomisados y otorgados a Senabico. Todo depende del resultado del juicio oral.
Según la acusación fiscal, Camila Ramírez y su madre Elvira Gómez colaboraron con la pareja Wilfrido Cáceres y Ruth Da Silva para asegurar sus bienes. Las mujeres citadas supuestamente participaron en operaciones simuladas de transferencia de propiedad, a pesar de que no tenían muchos ingresos económicos.
Por un lado, el documento señala una inconsistencia patrimonial negativa del matrimonio por G. 1.016.207.683 que no pudo ser justificada. Luego hace un cálculo del monto total presuntamente lavado, derivado del supuesto enriquecimiento ilícito de Cáceres como funcionario público durante la gestión del exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez. Y esto alcanzaría los G. 7.764.350.575
Por último, tras la audiencia preliminar, el juez Rodrigo Estigarribia rechazó los incidentes de nulidad y los pedidos de sobreseimiento definitivo presentados por la defensa de las mencionadas procesadas.










