Una inspección de la Dirección General de Material Bélico reveló que la cantera Petters SA, ubicada en Minga Guazú, despachó hace apenas veinte días los explosivos utilizados en el asalto a la sucursal del banco Itaú en Katueté. El Ministerio Público ya imputó a los responsables de la empresa.
Origen de los materiales
Los investigadores de Digemabel lograron descifrar los códigos de barra de los cartuchos de explosivo, esos códigos apuntaban a que los materiales habían sido despachados legalmente desde la cantera Petters SA, ubicada en la calle 28, lado Monday, zona de Minga Guazú, departamento del Alto Paraná, el pasado 10 de octubre del 2025, apenas veinte días antes del asalto.
Faltante y negligencia grave
Al arribar a la cantera, el equipo técnico verificó que había un faltante de explosivos y que los responsables no habían realizado denuncia alguna de robo o extravío. Esto llevó a concluir que alguien entregó deliberadamente los materiales o bajo negligencia grave. Bajo esa premisa, las autoridades convocaron al dueño y al explosivista a una declaración ante la fiscal interviniente; sin embargo, ninguno se presentó.
Imputación y delitos atribuidos
En el marco de esta investigación, el Ministerio Público ordenó la imputación y emitió órdenes de detención contra Deivid Petter De Souza, de 34 años, dueño de la cantera, y Andrés Pintos Venialgo, de 59 años, explosivista autorizado, atribuyéndose a los dos la comisión del supuesto hecho punible de robo agravado, producción de riesgos comunes y asociación criminal previstos y penados por el Código Penal Paraguayo, en sus artículos 167, 203 y 239 y transgresión a la ley de armas, número 7411/2024.
Columna estructural de la criminalidad
“Este avance es muy significativo ya que probablemente desnuda una columna estructural de la criminalidad financiera, explosivos legales que se destinaban a la industria minera se comercializaron o desviaron presuntamente hacia robos violentos”, dijo la fiscal Cleider Velázquez, una de las agentes de esta carpeta investigativa. “Por lo que entendemos, la cantera figuraba como compradora legal de los explosivos solo días antes del golpe, lo que sugiere buscar otro tipo de regulaciones para las compras de estos artefactos”, expresó la agente fiscal.
Desafío para fuerzas públicas
Para las autoridades de Katueté y Canindeyú, el asalto no es solo robo sino símbolo de cómo la sofisticación del crimen ha escalado ya que tuvieron participación vehículos robados en Argentina, explosivos industriales y probablemente una logística transfronteriza, muy bien organizada, lo que representa un gran desafío para las fuerzas públicas, en la prevención de este tipo de atracos. Los fiscales que firmaron la imputación y la orden de captura son; Cleider Marlene Velázquez y el agente Óscar Javier Paredes, titulares de la Unidad Fiscal número 1 y 2 respectivamente de la ciudad de Katueté.


