Ciudad del Este es estratégica por factores que desarrollamos en este editorial. Por eso reconforta su buen inicio en este 2026. De acuerdo a los primeros informes, hay una recuperación del comercio en lo que va de enero. Se espera que el movimiento de compradores y turistas, principalmente provenientes del Brasil, se mantenga todo el año.
Ciudad del Este no solo es un polo de compra y venta. Además de ser un centro comercial, es actualmente una zona de desarrollo industrial (maquila, principalmente) y un importante foco logístico fronterizo con los vecinos Brasil y Argentina.
La ciudad no es únicamente una fuente de trabajo e ingresos para el sector privado; es una caja trascendente de aportes fiscales. Aproximadamente, una cuarta parte de lo que representan los gastos públicos nacionales llega con el tributo recaudado en la localidad y su cercanía.
Hay que recordar, igualmente, la influencia que tiene en la jurisdicción la hidroeléctrica Binacional Itaipú, en la que la energía es fundamental para el crecimiento económico, la generación de empleo y la atracción de más inversiones.
Lo que se está viviendo en este primer mes del año es alentador. Su buena continuidad habrá de incidir en esa meta de mayor crecimiento para el final del 2026 que se propone el Gobierno.
Por todo lo que representa Ciudad del Este, es necesario encarar la mayor formalización y mejores infraestructuras como política de Estado, que son dos conductos para capitalizar todo su potencial como hub regional.
Ciudad del Este es la puerta entre Brasil, Argentina y nuestro Paraguay, hecho que la convierte en un espacio único para un mercado regional y con el atributo especial de sus precios competitivos.
Que sea una de las ciudades que más tributa al fisco la debe convertir en una localidad que reciba una atención acorde a lo que aporta. Hoy por hoy, es un epicentro que impulsa la industrialización y la exportación.
El buen comienzo alienta a sacar mayores beneficios de su fortaleza. Una buena campaña de marketing internacional la debe mostrar como un centro moderno, buscando diversificar la oferta y atraer turistas que tengan una presencia más larga por la zona.
Repetimos, Ciudad del Este es vital para la generación de divisas, empleo y desarrollo. Por todo lo que es, merece más atención en su infraestructura, la misma formalización de los negocios y la extensión de la diversificación.
Conclusión: aún es mucho lo que se puede aprovechar de su ubicación privilegiada y su capacidad productiva. Ciudad del Este es además, y por sobre todo, clave en la geopolítica sudamericana. Es un capital nacional que merece más cuidado.


