El desconocer las funciones que se ocupará en la Municipalidad —tanto como ejecutivo o legislador— representa el primer acto de corrupción. No debería generalizarse, pero es posible que una mayoría desconozca lo que conlleva dirigir o controlar una comuna.
La pésima situación en buena parte de los municipios, por sí solo, cómo mínimo, revela la ignorancia hacía los cargos citados. Es que al desconocer el electo dónde está ubicado, sea como intendente o concejal, el fracaso se asoma con ligereza. Si en el ADN individual está escamotear lo ajeno, allí la realidad es más que el simple caos.
Lo peor es que el relato alcanza a todos los partidos políticos y la consecuencia recae como maltrato sobre el ciudadano de cada distrito. Al no asumirse el deber con el puesto, será imposible que haya un rumbo de gestión. Y al no existir el camino claro y distinguido a seguir no habrá el objetivo cumplido a favor del bien general.
El calendario electoral está en marcha. Es bueno que así sea. Lo que corresponde en la coyuntura es que las instituciones partidarias recurran al control interno para que quienes ocupen los cargos electivos sean acompañados con capacitación y verificación constante en el uso de los tributos públicos y la fijación de dos o tres temas concretos.
Es crucial tener presente el rumbo y la orientación con propósito. De hecho, es una obligación de los partidos utilizar el millonario subsidio electoral que reciben para orientar en el compromiso que toman sus afiliados. En ese aspecto, deben proyectar y operar hacia logros concretos, medibles, que permitan saber cómo va una determinada administración.
Será tarde, y puede ser lamentable, para confirmar que nada de lo prometido se hizo, recién cinco años después. De ser así, puede considerarse que hubo una estafa institucional contra el derecho a la calidad de vida de la población. Por ser el gobierno más cercano a la gente, los municipios merecen un mayor celo y esmero en su administración.
Por sus años de vigencia, la democracia, además de elecciones libres, exige de líderes comunales que sepan sus tareas, capaces de guiar, influir y articular dentro de cada poblado. Eso implica también trabajar con el gobierno central, el sector privado y la ciudadanía, para lograr, mediante eficiencia y honestidad, el desarrollo sostenible mejorando los servicios urbanos.
Verde:
Hospital virtual del IPS
Representa modernización y acceso más rápido para pacientes crónicos. Puede transformarse en una de las reformas más visibles de la previsional.
Amarillo:
Inflación impulsada por carne y leche
El aumento de alimentos golpea directamente el bolsillo familiar y puede transformarse en reclamo político.
Rojo:
Botulismo y alimentos sin habilitación
Ya existen un fallecido, pacientes graves y locales clausurados por sospecha de botulismo. Es el principal riesgo sanitario de la semana.


