Editorial

Campaña de mentiras, libertad de prensa y miedo a la condena judicial

Preguntas serias: ¿debe quedar impune o no una campaña de meses, en otros casos hasta de años, que luego se prueba que todo fue falso? Más aún cuando existen cientos de hechos similares practicados por el mismo sector mediático. ¿Se puede justificar tales actos dentro de la libertad de prensa o presumir que las manipulaciones dirigidas solo tenían el objeto de dañar a los diversos afectados por las mentiras?

| Por La Tribuna

La Tribuna, al volver en impreso, mostró su actitud contra preconceptos sin sustentos. Entre ellos es que el medio escrito desaparecerá y que la prensa está por sobre la sociedad. A quienes conocen nuestra historia no debe sorprender las preguntas instaladas en el primer párrafo. Nuestro principio es que la prensa no está sobre la ciudadanía, ni sobre los poderes del Estado, mucho menos sobre la Constitución.

Valga la ocasión para citar un tema probado que debe servir de lección para todos los medios, nos incluimos también: ABC Color dedicó centenares de portadas contra Alejandro Domínguez Pérez y su padre, Alejandro Domínguez Wilson-Smith, actual presidente de Conmebol. Lo cierto es que el expediente administrativo no sostiene vinculación operativa alguna en el proceso de licitación de Petropar que el medio en cuestión utilizó para colocar a los mencionados contra la opinión pública.

Ciertamente, el dictamen de instrucción de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas N° 4349/26 deja constancia de que Domínguez Pérez fue evaluado por aparecer con un poder de representación de Doha Holding Group LLC, pero no se comprobó que haya ejercido representación en ninguna etapa del proceso licitatorio ni en la ejecución contractual.

¿Cómo queda la cantidad de tinta y papel tirado sobre la cara del hijo y el padre por meses? ABC justifica que su ataque es parte de la libertad de prensa. Ya en otros hechos anteriores usaba el mismo argumento para blindar negocios corporativos y, en el punto actual, específicamente, fue, en parte, para hacerse víctima ante procesos judiciales que soporta la pareja de su directora.

Según quienes conocen el actuar de ABC Color, la malicia contra los Domínguez respondía a una combinación de factores, sobre todo para sostener ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que la imputación que recibió el presidente del banco Atlas, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar, esposo de la directora del medio, Natalia Zuccolillo, por lavado de dinero, es en presunta represalia por las notas publicadas contra el hijo del titular de la Conmebol.

La prensa puede tener sus gustos políticos, incluso el hecho de una línea sectaria no es comparable cuando se recurre adrede, de manera sistemática (por semanas, meses y años), a la falsedad. Los memoriosos sumarán cientos de otras operaciones de prensa contra diversas personas e instituciones, en algunos casos por sacar ventajas, en otros por proteger negocios o para estar en la impunidad y hasta por una conducta consustanciada por el odio y el encono.

La Constitución Nacional paraguaya es una de las más sabias del mundo. Taxativamente prohíbe una ley de prensa (¡nos parece fantástico eso!). Además aclara, artículo 26, que no existen los delitos de prensa, pero ciertamente reconoce que sí hay delitos cometidos utilizándose para ello los medios de comunicación masiva.

Hoy ABC, ante sus mentiras desnudadas, ya piensa en su siguiente plan. Espera que se presente la denuncia de parte de los Domínguez (que tiene su derecho ante la campaña que tuvieron en contra). Natalia Zuccolillo, entre expectativa y temor, piensa tener la contrapartida en caso de que los Domínguez recurran al artículo 26 de la Constitución, así anhela justificar la carta que envió a la SIP diciendo que hay ataque a la libertad de prensa, con lo que, una vez más, busca confundir y, esta vez, soñar que evitará la posible condena de su pareja: “Miki” Zaldívar.

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