El control de la brucelosis bovina volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria nacional. Con la publicación del listado actualizado de establecimientos con diagnóstico positivo, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal profundiza la ejecución del programa de saneamiento, una herramienta clave para resguardar la productividad ganadera y sostener la competitividad de la carne paraguaya en los mercados internacionales.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) dio a conocer la nómina de establecimientos caracterizados como infectados con brucelosis bovina, tras un proceso técnico que incluyó muestreos serológicos, análisis epidemiológicos y evaluaciones de riesgo sanitario realizadas durante el último año. La medida se enmarca en el Programa Nacional de Control, Prevención y Erradicación de la Brucelosis Bovina, vigente en todo el territorio nacional.
La actualización del listado es el resultado de un trabajo coordinado con la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa), que permitió identificar focos de la enfermedad y definir estrategias de intervención específicas para cada establecimiento. Desde la autoridad sanitaria explicaron que el objetivo principal es avanzar hacia el saneamiento progresivo de los rodeos, reduciendo el riesgo de diseminación y fortaleciendo el estatus sanitario del país.
La brucelosis bovina es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al sistema reproductivo del ganado, generando abortos, infertilidad y disminución de los índices productivos. Además de su impacto económico directo, se trata de una zoonosis, por lo que representa un riesgo para la salud pública. En este contexto, el control sanitario adquiere una dimensión que trasciende lo productivo y se vincula con la inocuidad alimentaria.
De acuerdo con el protocolo establecido, los establecimientos incluidos en el listado deberán cumplir obligatoriamente con un plan de saneamiento bajo supervisión oficial. Entre las medidas previstas se destaca la vacunación de saneamiento de hembras adultas con la vacuna antibrucélica cepa RB51, que se aplicará durante el primer periodo oficial de vacunación contra la fiebre aftosa. Esta estrategia busca optimizar la logística y asegurar una mayor cobertura sanitaria.
El programa contempla también restricciones sanitarias para los establecimientos que no den cumplimiento a las disposiciones vigentes. En estos casos, se prevé el bloqueo sanitario, con el fin de evitar movimientos de animales que puedan favorecer la propagación de la enfermedad hacia rodeos libres. Desde Senacsa subrayaron que estas acciones no tienen un carácter punitivo, sino preventivo, orientado a proteger al conjunto del sector.
La política sanitaria se apoya en un enfoque integral que combina vacunación, control de movimientos, identificación animal y seguimiento epidemiológico. Según explicaron técnicos del organismo, el saneamiento de los rodeos infectados permite mejorar los indicadores reproductivos, reducir pérdidas económicas y fortalecer la confianza de los mercados de destino, cada vez más exigentes en materia de sanidad y trazabilidad.
El alcance territorial del programa confirma que la brucelosis no es un problema aislado. Los establecimientos caracterizados se distribuyen en departamentos ganaderos estratégicos como Concepción, San Pedro, Amambay, Canindeyú, Caaguazú, Itapúa, Alto Paraná y zonas del Chaco, lo que refuerza la necesidad de una respuesta coordinada a nivel nacional.
En un escenario de creciente competencia internacional, la sanidad animal se consolida como un activo estratégico para la ganadería paraguaya. El avance del saneamiento por brucelosis bovina apunta a preservar ese capital sanitario construido en los últimos años y a sostener el posicionamiento del país como proveedor confiable de carne y productos de origen animal, con estándares compatibles con las principales exigencias del comercio global.


