El Comité de Política Monetaria del Banco Central del Paraguay (BCP) decidió reducir la tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, llevándola de 6,00% a 5,75% anual, en un contexto de inflación controlada, expectativas bien ancladas y una economía que cerró 2025 con un crecimiento superior al inicialmente previsto.
La decisión se dio tras evaluar un escenario internacional que, pese a la persistente incertidumbre geopolítica, continúa mostrando signos de resiliencia. De acuerdo con estimaciones preliminares del Fondo Monetario Internacional, la economía mundial creció 3,3% en 2025, mientras que América Latina y el Caribe registraron una expansión del 2,4%. Para 2026, el organismo proyecta un crecimiento global similar y una leve desaceleración regional.
En Estados Unidos, la inflación interanual se mantuvo estable en torno al 2,7% hacia el cierre del año, en línea con las expectativas del mercado. Si bien el mercado laboral mostró señales mixtas, el panorama refuerza la expectativa de que la Reserva Federal continúe con un proceso gradual de reducción de tasas durante 2026. En la Eurozona, en tanto, la inflación se ubicó cerca del objetivo y el mercado anticipa estabilidad en la política monetaria en los próximos meses.
A nivel regional, Argentina registró una moderación de la actividad económica durante los últimos meses de 2025, con una inflación mensual mayor a la esperada en diciembre, aunque con una marcada desaceleración interanual respecto al año previo. Brasil, por su parte, mostró señales de recuperación en el margen y cerró el año con una inflación dentro del rango meta, lo que contribuyó a mejorar las expectativas para el corto y mediano plazo.
En los mercados financieros, las monedas de la región se apreciaron frente al dólar estadounidense, incluido el guaraní, mientras que los precios de los commodities presentaron un comportamiento mixto. El petróleo registró aumentos moderados, impulsados por tensiones geopolíticas, mientras que los granos mostraron bajas en maíz y trigo, compensadas parcialmente por una leve suba en la cotización internacional de la soja.
En el plano interno, los indicadores económicos continúan respaldando un escenario de expansión. El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) creció 4,0% interanual en noviembre, impulsado por el buen desempeño de los servicios, la electricidad y el agua, así como por la agricultura y la ganadería. Al excluir estos últimos sectores, el crecimiento se ubicó en 2,9%, reflejando un dinamismo sostenido del resto de la economía.
Las ventas acompañaron esta tendencia. El Estimador de Cifras de Negocios registró un aumento interanual de 6,3%, con un desempeño destacado en rubros como prendas de vestir, vehículos, productos químicos-farmacéuticos y equipamiento para el hogar. En términos acumulados, tanto el nivel de actividad como las ventas se mantienen en tasas elevadas.
El crédito al sector privado continuó expandiéndose con fuerza. En noviembre, los préstamos otorgados por el sistema financiero crecieron 15,5% interanual, impulsados tanto por los créditos en moneda nacional como en moneda extranjera. Las tasas de interés activas en guaraníes se ubicaron en promedio en 16,0%, mientras que las pasivas alcanzaron 6,3%.
En materia de precios, la inflación mensual fue negativa en diciembre (-0,3%), explicada principalmente por la caída en los precios de alimentos, combustibles y bienes durables. Con ello, la inflación cerró 2025 en 3,1%, mientras que la inflación subyacente se situó en 2,3%. Las expectativas inflacionarias permanecen alineadas con la nueva meta del 3,5% para los distintos horizontes.
En el sector externo, las exportaciones acumularon un crecimiento del 5,8% al cierre del año, mientras que las importaciones aumentaron 10,6%, lo que derivó en un déficit comercial de USD 1.390 millones.
Con una estimación de crecimiento del PIB del 6,0% en 2025 y una proyección de expansión del 4,2% para 2026, el Comité consideró que existen condiciones para una política monetaria más flexible, reafirmando su compromiso con la estabilidad de precios y el seguimiento permanente de la evolución económica.

