La reciente participación del presidente Santiago Peña en el Foro Económico Mundial de Davos marcó un punto de inflexión en la estrategia de posicionamiento internacional de Paraguay. Así lo sostuvo el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, quien afirmó que la misión oficial permitió fortalecer la imagen país, abrir canales de diálogo con actores clave del sistema financiero global y consolidar al país como un destino confiable para inversiones productivas.
El ministro destacó que la presencia paraguaya en Davos no fue simbólica, sino parte de una hoja de ruta orientada a insertar al país en las principales conversaciones económicas del mundo. Según explicó, el presidente Peña mantuvo reuniones con líderes políticos, empresarios e instituciones multilaterales, lo que permitió mostrar las ventajas competitivas de Paraguay, como su estabilidad macroeconómica, su matriz energética limpia y su potencial productivo.
Giménez señaló que uno de los principales resultados de la misión fue el creciente interés que despierta Paraguay en mercados internacionales. “Hoy la marca país genera atención y expectativas, algo que no se veía con esta intensidad en años anteriores”, expresó, al tiempo de remarcar que esta visibilidad se traduce en oportunidades concretas para atraer capitales, tecnología y alianzas estratégicas.
Durante la agenda en Suiza, el mandatario paraguayo mantuvo encuentros con representantes de organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, con el objetivo de explorar nuevas líneas de financiamiento para proyectos de infraestructura y desarrollo productivo. El ministro explicó que estos recursos son clave para mejorar la competitividad del país, especialmente en sectores vinculados a logística, energía y producción industrial.
En ese sentido, subrayó que el acceso al financiamiento internacional no solo beneficia al sector público, sino que también abre puertas al sector privado, que cumple un rol central en el modelo de crecimiento económico que impulsa el Gobierno. Giménez mencionó que varias empresas con operaciones en Paraguay ya están siendo observadas como casos de interés por parte de inversores y entidades financieras.
La agenda internacional también incluyó temas estratégicos de largo plazo, como el desarrollo del hidrógeno verde, el fortalecimiento de la hidrovía y la industrialización de la producción nacional. Para el titular del MIC, estos ejes posicionan a Paraguay en sectores de alta demanda global y con potencial de generar empleo, valor agregado y exportaciones.
Otro punto destacado fue la proyección de nuevas misiones oficiales a mercados emergentes, entre ellos Medio Oriente. El ministro confirmó que el Ejecutivo trabaja en una agenda de acercamiento con países del Golfo, con la intención de diversificar destinos de inversión y ampliar las oportunidades comerciales para el país.
Giménez remarcó que este proceso de apertura internacional se apoya en una economía que mantiene un ritmo de crecimiento superior al promedio regional. Con una expansión estimada en torno al 6%, Paraguay se presenta como una de las economías más dinámicas de América Latina, lo que refuerza su atractivo ante inversores extranjeros.
Finalmente, el ministro sostuvo que el desafío hacia adelante será capitalizar este posicionamiento global con proyectos concretos dentro del país. Infraestructura, industria, logística y energía aparecen como los pilares sobre los cuales se busca construir una etapa de crecimiento sostenido, con mayor inserción internacional y protagonismo del sector privado.


