Compartimentación porcina local abre puertas para mercado externo

Tras más de cinco años de trabajo técnico y coordinación entre el sector público y privado, Paraguay dio un paso clave para su producción porcina al …

| Por La Tribuna
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Autoridades y referentes del sector durante el acto de entrega de la resolución que aprueba el sistema de compartimentación porcina.

Tras más de cinco años de trabajo técnico y coordinación entre el sector público y privado, Paraguay dio un paso clave para su producción porcina al poner en marcha oficialmente un sistema de compartimentación sanitaria, una herramienta estratégica para mejorar la competitividad y proyectar exportaciones.
La porcicultura paraguaya alcanzó un hito con la aprobación oficial del sistema de compartimentación porcina, un esquema que certifica establecimientos productivos bajo estrictos protocolos de bioseguridad y control sanitario. La medida fue formalizada mediante la Resolución N.º 20/2026 del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal, que reconoce el estatus de libre de peste porcina africana, peste porcina clásica y fiebre aftosa para un grupo de establecimientos del sur del país.

El compartimento aprobado involucra a la Cooperativa Colonias Unidas Agropecuaria Industrial Ltda. y al frigorífico Unión de Productores de Itapúa SA, integrando a 14 establecimientos productivos del departamento de Itapúa. Este modelo permite aislar sanitariamente una cadena productiva específica, garantizando su funcionamiento bajo condiciones controladas y auditables, independientemente del contexto sanitario regional.

La compartimentación porcina es un sistema estratégico de bioseguridad y manejo sanitario que divide las granjas en secciones claramente delimitadas y aisladas entre sí, con el objetivo de prevenir y controlar enfermedades. Este enfoque mejora la salud del hato, asegura la calidad de la carne y facilita el acceso al comercio internacional. En el caso paraguayo, el modelo involucra de manera directa a productores, industria y autoridades sanitarias, consolidando un esquema de trazabilidad integral y estándares elevados, alineados con las exigencias de los mercados más desarrollados.

Durante el acto de entrega de la resolución, autoridades del sector coincidieron en que la compartimentación representa un salto cualitativo para la producción porcina nacional. El sistema introduce una lógica de gestión más rigurosa, con controles permanentes, registros detallados y protocolos de bioseguridad alineados a los estándares sanitarios internacionales que hoy exigen los principales mercados compradores.

Desde el ámbito técnico, el presidente del Senacsa, José Carlos Martin Camperchioli, destacó que la base del nuevo esquema es la trazabilidad. En ese sentido, remarcó el rol del SIGOR porcino como herramienta central para el seguimiento sanitario y productivo. “La trazabilidad es clave; sin ella no vamos a poder llegar lejos”, sostuvo durante el acto, al tiempo de valorar el acompañamiento del Ministerio de Agricultura y Ganadería en el desarrollo del proyecto.

El proceso que desembocó en la aprobación del compartimento se inició alrededor del año 2020 y demandó inversiones sostenidas en infraestructura, capacitación del personal y adecuación de procesos productivos. La experiencia acumulada permitió ajustar protocolos, fortalecer la vigilancia sanitaria y construir un sistema robusto, capaz de responder a las exigencias del comercio internacional actual.

Más allá del impacto sanitario, la compartimentación porcina abre nuevas oportunidades económicas para el país. Contar con establecimientos certificados y con estatus sanitario reconocido mejora la posición de Paraguay en negociaciones comerciales, reduce riesgos ante eventuales crisis sanitarias y genera mayor confianza en los mercados externos. En un escenario global marcado por restricciones y mayores controles, este tipo de esquemas se vuelve un diferencial competitivo.

La resolución establece que el estatus sanitario otorgado se mantendrá vigente siempre que se conserven las condiciones de bioseguridad y cumplimiento normativo. Para ello, el Senacsa realizará supervisiones y vigilancias oficiales periódicas, con el objetivo de garantizar que los establecimientos sigan ajustándose a la normativa sanitaria vigente y a los protocolos establecidos.

El acto oficial contó además con la presencia de autoridades nacionales, referentes del sector productivo y representantes diplomáticos, entre ellos los embajadores del Japón y de la República de China (Taiwán), así como representantes de organismos de cooperación internacional. La participación internacional fue interpretada como una señal del interés que despierta el nuevo esquema sanitario paraguayo.

Con la implementación del sistema de compartimentación porcina, Paraguay suma una herramienta estratégica que combina sanidad, control y visión de mercado. El desafío a partir de ahora será sostener los estándares alcanzados y capitalizar este nuevo estatus para consolidar el crecimiento del rubro y su inserción en los mercados externos más exigentes.

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