La desmaterialización de acciones dio un paso inédito en Paraguay. Investor Casa de Bolsa se convirtió en la primera empresa no listada en bolsa en registrar sus títulos en formato electrónico bajo custodia de la Caja de Valores, marcando un hito silencioso pero clave para el mercado.
La modernización del mercado de capitales paraguayo suele avanzar lejos de los reflectores, pero esta semana se produjo un hecho que marca un antes y un después. Por primera vez, una empresa cuyas acciones no se negocian públicamente decidió dejar atrás los títulos físicos y registrar su capital en formato totalmente electrónico bajo custodia de la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy), una alternativa que hasta hace poco estaba reservada casi exclusivamente al ámbito bursátil.
El paso lo dio Investor Casa de Bolsa, que se convirtió en la primera compañía no listada en bolsa en concretar la desmaterialización de sus acciones a través de la Caja de Valores. En la práctica, esto implica que los títulos dejan de existir en papel y pasan a ser registrados de manera electrónica, con custodia centralizada y anotación en cuenta.
“La principal ventaja es que desaparecen todos los problemas asociados a las acciones físicas: extravíos, falsificaciones o dudas sobre quién tiene realmente el título”, explicó Álvaro Acosta, presidente de Investor. “Las acciones pasan a ser electrónicas y la Caja de Valores se encarga tanto de la custodia como del registro de los verdaderos propietarios”, añadió.
Hasta ahora, la custodia de títulos desmaterializados estaba concentrada en la Bolsa de Valores de Asunción, lo que limita esta posibilidad a las empresas habilitadas para cotizar. Con la redefinición de funciones y el fortalecimiento de Cavapy como entidad especializada, también las compañías cerradas pueden acceder a este modelo, abriendo una nueva etapa para el mercado local.
Más allá del cambio tecnológico, el impacto es también operativo y regulatorio. La centralización de la información accionaria permite a las empresas contar con datos precisos y actualizados sobre su estructura de capital, facilitando procesos como asambleas, certificación de votos, distribución de dividendos o emisión de nuevas acciones.
“Se simplifican muchos trámites: informes societarios, certificaciones para asambleas y hasta la comunicación con organismos públicos”, detalló Acosta. Según explicó, el beneficio se vuelve aún más relevante en empresas con accionistas extranjeros o estructuras corporativas complejas, donde la trazabilidad del capital suele ser un desafío.
Desde el punto de vista del sistema, la medida también fortalece la transparencia. Al concentrar los registros en una única entidad, organismos como la Superintendencia de Valores, la Abogacía del Tesoro o la Seprelad pueden acceder a información ordenada y confiable sin recurrir a múltiples pedidos individuales, mejorando la capacidad de supervisión.
Otro aspecto clave es la agilidad del proceso. Según relató el presidente de Investor, una vez aprobada en asamblea la modificación del estatuto, la inscripción de las acciones escriturales en Cavapy puede completarse en aproximadamente una semana. “Es un trámite rápido y mucho más simple de lo que se suele pensar”, afirmó.
La experiencia no quedará allí. Investor prevé avanzar progresivamente con la desmaterialización de las acciones de su administradora de fondos, su fiduciaria y, finalmente, del holding, consolidando una estructura completamente electrónica.
Además, las empresas que adopten este sistema ya habrán recorrido parte del camino necesario para convertirse en Sociedad Anónima Emisora de Capital Abierto (Saeca), quedando habilitadas para emitir acciones en el futuro. Sin grandes anuncios, el mercado paraguayo empieza así a dar pasos concretos hacia un esquema más moderno, seguro y transparente.


