El faenamiento de bovinos mostró una desaceleración en noviembre, tras un arranque de año más dinámico. Si bien el mes cerró con menor volumen que en 2024, el acumulado aún refleja un desempeño positivo impulsado por mayores pesos de faena.
El sector cárnico marcó un noviembre más moderado en comparación con la primera mitad del año. Los frigoríficos procesaron 176.431 bovinos, una cifra 7,2% inferior al mismo mes del año pasado. Esta merma también se observó en las toneladas de carne obtenidas, que llegaron a 45.549, lo que significó una baja interanual del 1,9% en este indicador.
Sin embargo, la reducción en volumen no impidió un avance en productividad. El peso promedio por animal alcanzó 258,2 kilos, aumentando 9,8 kilos frente al registro previo. Este comportamiento permitió sostener parte del rendimiento incluso con un menor número de cabezas faenadas.
En el ranking de actividad mensual, Belén lideró con 34.404 animales procesados, seguido por Concepción, Victoria y Frigochorti. En conjunto, estas plantas concentran casi la mitad de la producción de noviembre, mostrando una fuerte presencia dentro del movimiento industrial. Tanto Victoria como Frigochorti destacaron además por incrementar su volumen interanual.
A pesar del menor ritmo mensual, el balance de enero a noviembre arroja un panorama más alentador. En ese periodo se acumularon 2.078.189 cabezas faenadas, lo que representa un crecimiento interanual del 2,3%. En términos de carne producida, el acumulado llegó a 512.364 toneladas, con un incremento del 3% respecto al año anterior. Estas cifras confirman que, aunque noviembre reflejó un freno, el sector mantiene un avance estructural durante el año.
Los analistas del sector señalan que la moderación observada en la segunda mitad del año responde a factores estacionales y a ajustes en los ciclos productivos. Durante el primer semestre, la faena registró expansiones de dos dígitos, impulsadas por mejores precios, una mayor disponibilidad de animales terminados y una demanda internacional más estable.
Con la llegada del último mes del año, la industria observa con cautela la evolución de la oferta y los precios internacionales, especialmente en mercados claves para la carne paraguaya. El desempeño de diciembre será determinante para cerrar un 2025 que combinó meses de fuerte expansión con otros de consolidación y ajuste.
Mientras tanto, la mejora en el peso promedio apunta a una optimización en el manejo productivo y a la incorporación de tecnologías y prácticas que permiten mayores rendimientos. Este factor podría ser clave para sostener la competitividad, incluso en escenarios de mayor volatilidad.
La expectativa del sector es que, con mejores condiciones climáticas y un mayor equilibrio entre oferta y demanda, la faena retome un ritmo más sólido en 2026. Las industrias mantienen su proyección de eficiencia y diversificación de mercados como motores del crecimiento, en un contexto donde la productividad será decisiva para mantener el posicionamiento cárnico del país.


