Economia

Bancos registran menos morosidad, pero con mayor consumo de usuarios

La morosidad en las entidades  bancarias cerró en el mes de octubre en 2,36%, su nivel más bajo en dos años y por debajo de la mediana histórica. Sin…

| Por La Tribuna
Este comportamiento constituye una señal de estabilidad, aunque persisten desafíos en segmentos específicos.

La morosidad en las entidades  bancarias cerró en el mes de octubre en 2,36%, su nivel más bajo en dos años y por debajo de la mediana histórica. Sin embargo, los créditos al consumo siguen mostrando la mayor tasa de retrasos dentro del sistema financiero.

La morosidad bancaria culminó octubre con una tasa de 2,36%, una caída de 0,1 puntos porcentuales frente al mes anterior y por debajo de la mediana histórica del 3%, según los reportes del Banco Central del Paraguay (BCP). La tendencia descendente, que se arrastra desde hace casi dos años, refleja tanto la expansión del crédito como un ajuste más ordenado de las carteras. Para el sistema financiero, este comportamiento constituye una señal de estabilidad, aunque persisten desafíos en segmentos específicos.

Entre los rubros más vigilados se encuentra el crédito al consumo, que mantiene la morosidad más elevada con 4,47%. Este indicador advierte sobre las tensiones que enfrentan los hogares ante gastos crecientes y un mercado laboral que aún muestra signos de recuperación gradual. Le siguen la construcción, con 3,72%, y el comercio minorista, con 3,33%, donde las ventas irregulares y los plazos extendidos de pago impactan directamente en la capacidad de cumplir con los compromisos financieros.

Los segmentos más sólidos son los vinculados a actividades inmobiliarias, con una morosidad de 0,77%, y la intermediación financiera, con 0,31%, confirmando su tradicional estabilidad. Las operaciones con garantías firmes y estructuras contractuales más previsibles continúan siendo un escudo frente al deterioro del crédito.

En la variación interanual se destacan reducciones importantes, especialmente en el comercio mayorista, donde la morosidad cayó 1,1 puntos porcentuales. Este resultado se relaciona con una mayor rotación de inventarios y una recuperación progresiva de la demanda. También se verificó una caída de 0,7 puntos en el crédito al consumo, aunque este sigue siendo el rubro más riesgoso para bancos y financieras.

Sin embargo, no todos los sectores muestran mejoría. La industria registró un incremento de 0,8 puntos porcentuales en su morosidad, reflejo de demoras en la cadena de pagos y un entorno externo menos dinámico. La construcción también exhibió un aumento de 0,6 puntos, influido por la ralentización de las obras públicas y los retrasos en pagos estatales que afectan directamente la liquidez de empresas medianas y pequeñas.

Para algunos analistas, el comportamiento actual del sistema bancario demuestra resiliencia, pero el panorama podría cambiar si las condiciones económicas se vuelven menos favorables. La evolución del empleo formal, clave para sostener el crédito al consumo, será determinante en los próximos meses. Una recuperación más firme podría aliviar los retrasos, mientras que un escenario de estancamiento podría presionar nuevamente la cartera de riesgo.

De la misma manera, factores como la inflación, el comportamiento del comercio exterior y la previsibilidad fiscal también incidirán en la salud del sistema. Si bien el bajo nivel de morosidad brinda un margen de tranquilidad, los bancos observan con cautela los movimientos de sectores como la construcción y la industria, cuya estabilidad dependerá de la ejecución efectiva de proyectos públicos y de un clima económico más previsible.

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