Paraguay y Costa Rica reforzaron sus lazos económicos con la creación de un grupo de trabajo bilateral que comenzará a operar en 2026. El acuerdo busca potenciar el comercio de bienes y servicios, atraer inversiones y explorar nuevas oportunidades en sectores estratégicos.


El encuentro se realizó en Asunción, donde el ministro de Industria y Comercio, Jorge Giménez, junto con el viceministro Rodrigo Maluff, recibió a su par costarricense de Comercio Exterior, Manuel Tovar Rivera. La cita se desarrolló en el marco de la reunión ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y sirvió para renovar una agenda de cooperación más ambiciosa entre ambos países.
Durante la reunión, Tovar Rivera subrayó que Paraguay ya se posiciona como un socio comercial relevante para Costa Rica, destacando que el intercambio bilateral creció a doble dígito en el último año. “Queremos seguir ampliando nuestra relación no solo en mercancías, sino también en servicios e inversiones”, expresó el ministro costarricense, convencido de que el nuevo marco de trabajo ofrecerá resultados concretos.
Desde el lado paraguayo, el ministro Giménez celebró el avance y afirmó que “las ganas no faltan” para fortalecer la integración económica con Costa Rica. El titular del MIC señaló que el desafío será diversificar las exportaciones más allá de los productos tradicionales, impulsando la presencia paraguaya en servicios, innovación y tecnología.
El memorando de entendimiento que sustenta esta cooperación fue suscrito el año pasado, pero ahora adquiere fuerza con la constitución formal del grupo de trabajo. Su objetivo será identificar sectores prioritarios, eliminar obstáculos comerciales y fomentar la participación de empresas de ambos países en proyectos conjuntos.
La complementariedad económica entre Paraguay y Costa Rica es uno de los puntos más atractivos de esta nueva alianza. Mientras Paraguay se destaca por su producción agrícola y su creciente base industrial, Costa Rica cuenta con una economía orientada hacia los servicios de alto valor agregado, como tecnología médica y exportación de café premium.
Tovar Rivera comentó que su país busca expandir el envío de café y dispositivos médicos a Paraguay, mientras observa con interés el ingreso de productos paraguayos como arroz, medicamentos y alimentos procesados. Estas oportunidades, sumadas al interés mutuo por promover el comercio de servicios, pueden marcar un nuevo eje de cooperación Sur-Sur en América Latina.
En términos estratégicos, la alianza llega en un momento clave. Ambas economías atraviesan procesos de modernización y apertura, y comparten la meta de atraer inversiones sostenibles. Para Paraguay, la relación con Costa Rica representa una oportunidad de posicionarse como plataforma productiva y de servicios en el Cono Sur; para el país centroamericano significa ganar presencia en un mercado que crece con estabilidad macroeconómica y oportunidades logísticas.
Aunque los acuerdos iniciales aún deberán traducirse en acciones concretas, los ministros coincidieron en que la voluntad política está presente y que el trabajo conjunto será la base para avanzar. “Queremos que esta relación se traduzca en resultados tangibles para nuestros sectores productivos”, concluyó Giménez.
El paso siguiente será definir las áreas específicas de cooperación y establecer un cronograma de acciones que permitan dinamizar el intercambio comercial. Si la hoja de ruta se cumple, 2026 marcará el inicio de una etapa renovada para las relaciones económicas entre Paraguay y Costa Rica, una sociedad que promete crecimiento, innovación y beneficios compartidos.Foto: Los ministros Jorge Giménez (Paraguay) y Manuel Tovar Rivera (Costa Rica) sellaron una alianza para profundizar el vínculo económico bilateral.
Paraguay y Costa Rica reforzaron sus lazos económicos con la creación de un grupo de trabajo bilateral que comenzará a operar en 2026. El acuerdo busca potenciar el comercio de bienes y servicios, atraer inversiones y explorar nuevas oportunidades en sectores estratégicos.
El encuentro se realizó en Asunción, donde el ministro de Industria y Comercio, Jorge Giménez, junto con el viceministro Rodrigo Maluff, recibió a su par costarricense de Comercio Exterior, Manuel Tovar Rivera. La cita se desarrolló en el marco de la reunión ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y sirvió para renovar una agenda de cooperación más ambiciosa entre ambos países.
Durante la reunión, Tovar Rivera subrayó que Paraguay ya se posiciona como un socio comercial relevante para Costa Rica, destacando que el intercambio bilateral creció a doble dígito en el último año. “Queremos seguir ampliando nuestra relación no solo en mercancías, sino también en servicios e inversiones”, expresó el ministro costarricense, convencido de que el nuevo marco de trabajo ofrecerá resultados concretos.
Desde el lado paraguayo, el ministro Giménez celebró el avance y afirmó que “las ganas no faltan” para fortalecer la integración económica con Costa Rica. El titular del MIC señaló que el desafío será diversificar las exportaciones más allá de los productos tradicionales, impulsando la presencia paraguaya en servicios, innovación y tecnología.
El memorando de entendimiento que sustenta esta cooperación fue suscrito el año pasado, pero ahora adquiere fuerza con la constitución formal del grupo de trabajo. Su objetivo será identificar sectores prioritarios, eliminar obstáculos comerciales y fomentar la participación de empresas de ambos países en proyectos conjuntos.
La complementariedad económica entre Paraguay y Costa Rica es uno de los puntos más atractivos de esta nueva alianza. Mientras Paraguay se destaca por su producción agrícola y su creciente base industrial, Costa Rica cuenta con una economía orientada hacia los servicios de alto valor agregado, como tecnología médica y exportación de café premium.
Tovar Rivera comentó que su país busca expandir el envío de café y dispositivos médicos a Paraguay, mientras observa con interés el ingreso de productos paraguayos como arroz, medicamentos y alimentos procesados. Estas oportunidades, sumadas al interés mutuo por promover el comercio de servicios, pueden marcar un nuevo eje de cooperación Sur-Sur en América Latina.
En términos estratégicos, la alianza llega en un momento clave. Ambas economías atraviesan procesos de modernización y apertura, y comparten la meta de atraer inversiones sostenibles. Para Paraguay, la relación con Costa Rica representa una oportunidad de posicionarse como plataforma productiva y de servicios en el Cono Sur; para el país centroamericano significa ganar presencia en un mercado que crece con estabilidad macroeconómica y oportunidades logísticas.
Aunque los acuerdos iniciales aún deberán traducirse en acciones concretas, los ministros coincidieron en que la voluntad política está presente y que el trabajo conjunto será la base para avanzar. “Queremos que esta relación se traduzca en resultados tangibles para nuestros sectores productivos”, concluyó Giménez.
El paso siguiente será definir las áreas específicas de cooperación y establecer un cronograma de acciones que permitan dinamizar el intercambio comercial. Si la hoja de ruta se cumple, 2026 marcará el inicio de una etapa renovada para las relaciones económicas entre Paraguay y Costa Rica, una sociedad que promete crecimiento, innovación y beneficios compartidos.










