Economia

ARP insiste en mantener la inmunización contra aftosa

La discusión sobre el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa genera cada vez mayor preocupación en el sector productivo. Desde la Aso…

| Por La Tribuna-

La discusión sobre el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa genera cada vez mayor preocupación en el sector productivo. Desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP), referentes advierten que el país no está en condiciones de asumir semejante riesgo y que las consecuencias podrían ser devastadoras para la ganadería, los mercados internacionales y la economía nacional.

El protesorero de la ARP, José Costa Barriocanal, fue categórico al señalar que “no están dadas todavía las condiciones como para que podamos levantar la vacunación y quedarnos tranquilos de que no vamos a tener ninguna recurrencia”. Recordó que el brote de 2011 dejó “pérdidas gigantescas” para los productores, que se extenderían a niveles aún más graves si la historia se repite. “En ese momento el mercado ruso seguía comprando, pero hoy, con más destinos habilitados, el golpe sería mucho mayor”, afirmó.

Costa recordó que el sector ganadero arrastra años de crisis climática y un endeudamiento superior a los dos mil millones de dólares con el sistema financiero, lo que hace inviable correr riesgos adicionales. “Creo que no es el momento. Tenemos que seguir dialogando con el servicio veterinario oficial, fijar metas en conjunto y no cortar el diálogo”, sostuvo. También resaltó que, en muchas regionales, Fundassa subvenciona directamente a pequeños productores para garantizar la cobertura sanitaria, una inversión mínima frente a lo que se arriesga.

Por su parte, Calixto Saguier, miembro de la Comisión Directiva Central de la ARP, explicó que la discrepancia principal con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) es el plazo. “Senacsa propone levantar la vacunación en 2027, mientras que nosotros planteamos esperar hasta 2030. Esa diferencia de tres años es clave para preparar un banco de vacunas, entrenar al personal veterinario y asegurar fondos para responder a una emergencia”, señaló.

Saguier recordó que en recientes reuniones con productores argentinos se expuso la precariedad local: “Nos preguntaron si tenemos banco de vacunas, gente entrenada y plata para pagar las medidas sanitarias. Respondimos que no. Y nos dijeron: ‘Entonces, están locos’. Esa es la realidad”.

Ambos dirigentes coinciden en que hoy el estatus sanitario vigente ya abrió puertas a nuevos mercados. Costa valoró que “el productor está haciendo bien sus deberes, invirtiendo en genética y mejorando la calidad de la carne paraguaya”, mientras Saguier resaltó que “con el actual estatus se habilitó Indonesia, se está por habilitar Corea y ya entramos a México. Incluso Uruguay, con el mismo estatus, exporta a Japón. Entonces, ¿para qué levantar la vacunación y correr tanto riesgo?”.

El temor a repetir el escenario de 2011 es una constante. “La carne pasó a valer la mitad, nos cerraron los mercados y tardamos dos años en recuperar”, recordó Saguier, quien calculó que en esa época se perdieron más de mil millones de dólares. “Hoy los ingresos superan los dos mil millones de dólares anuales por exportación cárnica. Perder la mitad sería un desastre no solo para el sector, sino para el Estado”.

En el Chaco, Costa describe un escenario de reconstrucción tras años de sequías y lluvias escasas que obligaron a descargar los campos. “Hoy tenemos buenas expectativas por la sustentabilidad del campo y la calidad forrajera, pero necesitamos previsibilidad para reinvertir”, aseguró.

Saguier advirtió además que la incertidumbre ya genera efectos en el mercado interno: “El invernador duda en comprar porque el ternero está caro y no sabe qué pasará. Si con solo el debate ya hay zozobra, imagínese lo que ocurrirá si se levanta la vacunación”.

Los dirigentes ganaderos piden respuestas claras. “¿Quién se hará responsable si vuelve la aftosa? Esa es la gran pregunta. Porque los del sector oficial insisten en levantar la vacunación, pero si entra la enfermedad, ¿asumirán la culpa? Lo dudamos mucho”, sentenció Saguier.

Ambos referentes coinciden en que no existe beneficio real en abandonar la inmunización. “La única ventaja sería dejar de pagar la vacuna, que es una inversión mínima para garantizar la sanidad de todo el hato nacional”, sostuvo Costa. Saguier complementó: “Hoy nos pagan precios históricos, 4,88 dólares para la Unión Europea y 4,83 para Chile. La ganadería se está recuperando después de años de sequía. Lo que queremos es tranquilidad, previsibilidad y no arriesgarlo todo por una decisión apresurada”.

El mensaje de la ARP es claro: Paraguay debe mantener el estatus actual con vacunación, seguir fortaleciendo la sanidad animal y consolidar los mercados conquistados. Para los productores, el camino es el diálogo y la responsabilidad, no la improvisación que podría poner en jaque a uno de los pilares de la economía nacional.

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