En el marco de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur que se realizó este sábado en Foz de Yguazú, Brasil, el presidente de la República, Santiago Peña, expuso una visión clara: “la integración no puede quedarse en discursos, debe traducirse en hechos concretos y en beneficios tangibles para nuestros pueblos”.
Ante los líderes de la región, el mandatario sostuvo la necesidad de impulsar una agenda pragmática enfocada en la justicia y la equidad.
En ese contexto, Santiago Peña afirmó que Paraguay no aprobará un Focem 2 de 30 millones de dólares, al considerar que ese monto contradice los principios de justicia del Mercosur. Señaló que, para mantener la paridad del poder de compra de hace 30 años, el fondo debería contar con 360 millones de dólares.
“Debemos fortalecer los mecanismos de convergencia estructural (Focem) para garantizar un desarrollo equilibrado, rechazar las burocracias que frenan el avance conjunto e impulsar decididamente la conectividad física y digital a través de la Hidrovía y el Corredor Bioceánico”, exteriorizó.
En ese orden, el jefe de Estado expresó que es imperativo que el Mercosur se abra al mundo. Ante la dilación de acuerdos tradicionales, instó a buscar con urgencia nuevos horizontes comerciales en Asia y Medio Oriente para posicionar a la región como un actor global relevante.
Igualmente, ratificó la apuesta por un bloque justo, moderno y de oportunidades reales. Sobre el punto, llamó a adoptar medidas políticas que reflejen el verdadero peso del Mercosur como potencia mundial y a dejar atrás las oportunidades perdidas, al señalar que la experiencia con Europa en torno al acuerdo de libre comercio demuestra que el mundo está cambiando.
Al plantear la necesidad de una mayor ambición dentro del Mercosur, sostuvo que es momento de impulsar transformaciones de fondo y pidió el apoyo de los demás presidentes, al considerar que la población espera cambios concretos de sus mandatarios.


