EFE/La Tribuna. La final única de la Copa Sudamericana 2025 confirmó a Asunción como capital del deporte. Lo que empezó como una proyección oficial en ingresos terminó consolidándose en torno a los 28 millones, según las primeras estimaciones privadas, con impacto directo en hoteles, gastronomía, transporte y servicios.
Desde el 20 de noviembre, la Secretaría Nacional de Turismo reportaba ocupación hotelera del 100 % en Asunción y sus alrededores para el fin de semana de la final, disputada en el estadio Defensores del Chaco. El programa “Buen Anfitrión” recibió a los visitantes con música y danzas típicas en fronteras y en el aeropuerto Silvio Pettirossi, reforzando la apuesta por la hospitalidad como marca país.
Ingreso masivo
De acuerdo con la Dirección Nacional de Migraciones, 24.023 personas ingresaron específicamente para asistir al partido entre Lanús y Atlético Mineiro: 12.710 argentinos, 10.993 brasileños y 320 hinchas de otras nacionalidades. A ellos se suman miles de aficionados que llegaron por vía aérea en vuelos chárter y regulares, y en caravanas de buses desde Argentina y Brasil.
Dentro de la cancha, Lanús se consagró campeón tras imponerse por 5-4 en los penaltis, luego de un 0-0 muy disputado. El club argentino se llevó 9,8 millones de dólares en premios, mientras que Atlético Mineiro embolsó 5,73 millones. En total, la Sudamericana 2025 distribuyó más de 80 millones de dólares entre todos los participantes.
Millonario ingreso
Para Paraguay, que organizó finales del torneo en 2019 y 2024, el saldo va más allá de los números. La final dejó divisas, pero sobre todo reforzó la imagen del país como sede confiable para grandes eventos, con capacidad logística, seguridad desplegada y una industria turística que ya mueve más de 1.500 millones de dólares al año.
Autoridades del sector hotelero y turístico coinciden en que el reto ahora es aprovechar este envión para diversificar sedes y mejorar la conectividad hacia otros departamentos. Con la Conmebol instalada en Luque y nuevos torneos en el horizonte, Paraguay busca consolidar un modelo en el que cada gran cita futbolística sea también una palanca para el desarrollo económico y la proyección internacional.


