Sin embargo, explicó este año, la realidad fue totalmente distinta. La llegada del Rally Mundial generó un clima de entusiasmo que se trasladó directamente al consumo; más visitantes en la ciudad, mayor movimiento en los comercios y clientes que buscaban vestimenta y accesorios especialmente para asistir a las competencias.
Espinoza destacó que la ciudad entera de Encarnación y alrededores experimentó el impulso, con nuevas construcciones y un ambiente renovado que, según afirmó, “trasciende al propio evento y deja instalada la expectativa de que Encarnación se consolide como epicentro de grandes actividades internacionales”.
Por su parte, Derlis Caballero, propietario de la tienda La Tribu, calificó al Rally Mundial como un punto de inflexión para el sector comercial itapuense. Señaló que la competencia internacional no solo incrementó las ventas, sino que también abrió nuevas perspectivas para los emprendedores locales.
“Este evento nos permitió ver el potencial que tenemos y nos impulsa a capacitarnos más, a innovar y a seguir creciendo como comerciantes”, expresó. Para Caballero, la mayor ganancia no estuvo únicamente en el movimiento económico inmediato, sino en la motivación que deja en los emprendedores para proyectarse hacia el futuro con más confianza.
Mipymes también hacen "rugir motores": El rally puso a prueba a pequeños empresarios
El Rally Mundial puso a prueba y en evidencia la capacidad de las mipymes para aprovechar grandes eventos internacionales y generar dinamismo económico en la región. Hotelería, gastronomía, transporte, indumentaria y comercio en general se vieron beneficiados con un flujo inusual de visitantes y clientes locales motivados por el acontecimiento.
Para los comerciantes, la competencia es un ejemplo de cómo el turismo deportivo puede convertirse en un aliado estratégico del desarrollo económico, consolidando a Itapúa como un punto de referencia en Paraguay y en la región.
Rosmery Argaña, directora general del SBDC (Centro de Capacitación) del Ministerio de Industria y Comercio, entrevistado por Canal PRO, destacó que desde un inicio identificaron a la competencia de rally mundial (WRC) como una gran oportunidad para las mipymes de Itapúa, con actividades de marketing, promoción y capacitación.
Capacitación en idiomas fue la más demandada
Argaña señaló que más de 31 mil empresas participaron del proceso de preparación, de las cuales 27 mil corresponden a microempresas. Comentó que las capacitaciones más demandadas fueron en idiomas, para facilitar la comunicación con los visitantes, además del uso de pasarelas de pago, fortalecimiento del sector gastronómico y herramientas de georreferenciación, entre otros.
Argaña informó que la organización del WRC y el MIC trabajan de manera conjunta para medir cuantitativamente el impacto del evento en Itapúa, tanto en lo que queda como legado para el departamento como en los beneficios inmediatos generados durante su desarrollo.


