La importación es una opción que el MIC y la SENACSA manejan para abaratar la carne, según informó el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez. La importación puede ser de Argentina y Brasil, anunció.
El ministro Giménez indicó que Paraguay puede llegar a habilitar completamente la importación de la carne, si siguen los precios altos que impiden a la mayoría a consumir. El objetivo es garantizar la competencia, afirmó.
Explicó que la idea es abaratar y proteger la capacidad de compra de la gente. Por eso, la importación de la carne es una opción que estamos manejando, en el diálogo con la SENACSA. Necesitamos aumentar la oferta local y bajar los precios, señaló.
Hay otras opciones que el gobierno está manejando, pero todavía no podemos hacerla público. Estamos analizando diferentes vías. Hasta ahora, importación de la carne es la idea más fuerte, explicó.
En el diálogo entre el MIC y la SENACSA "estamos viendo la forma de agilizar los trámites sanitarios que se requieren para la importación de la carne, porque tiene que haber seguridad y calidad del producto, señaló el ministro.
La importación es una opción: Estudian los trámites
Aparte, agregó que la idea es trabajar y tomar la decisión lo antes posible. "Queremos que los trámites se hagan rápido y eficientemente. Vamos a cuidar la calidad de la carne importada", expresó.
Según Giménez, "no se trata de impedir la competitividad; al contrario, lo que queremos es garantizar la misma. Si el precio de la carne ofrecida por los frigoríficos locales está muy alto, queremos que los supermercados y puntos de venta accedan a permisos para importar carne producida en países vecinos o de otros orígenes, para ofrecer más opciones y precios competitivos a los consumidores”, señaló.
La importación puede beneficiar al consumidor
"Si la solución a los altos precios pasa por abrir el mercado y fomentar la competencia con productos importados, debemos alentar esas acciones porque beneficiarán al consumidor”, insistió.
Por otra parte, la posibilidad de importación de carne no implica un cambio en la estrategia de exportación, sino una respuesta a la coyuntura actual para asegurar el acceso a alimentos a precios razonables, según el ministro.


