En plena crisis del transporte público, con empresarios que exigen más subsidios y pasajeros que reclaman mejor servicio, el presidente Santiago Peña presentó su proyecto de reforma de transporte público ante el Congreso. Sin embargo, poco se sabe sobre las plataformas de movilidad y los taxis, actores clave en el ecosistema del traslado urbano que ganaron terreno en los últimos meses. ¿El Ejecutivo contempla una mejor convivencia entre todos los actores?
Buses propiedad del Estado pero operados por privados
Apenas fue electo y al asumir la presidencia, Santiago Peña aseguró que el transporte público es una prioridad de su gobierno. A dos años de gestión, envió al Congreso su plan de reforma.
Con mayoría oficialista en el Parlamento, el presidente del Congreso, senador Basilio “Bachi” Núñez, prometió que el proyecto será tratad en 30 días, y que en menos de dos semanas se desarrollará la audiencia pública para recoger los aportes de la ciudadanía, empresarios y autoridades.

La iniciativa propone cambios como la modificación de itinerarios, la creación de un fondo fiduciario que financie los subsidios, compras de buses y otros gastos. Además, plantea que los buses serán propiedad del Estado y serán adjudiquen a los empresarios para su operación.
Aunque el senador Núñez indicó que el tema será tratado con celeridad, el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, reconoció que la implementación de la reforma podría demorar hasta tres años.
Mientras tanto, las largas esperas en paradas, los viajes inseguros y el hacinamiento hacinados e inseguros seguirán marcando el panorama cotidiano. El ese contexto, las plataformas de movilidad, más que los taxis, seguirán ganando protagonismo entre los usuarios.
En Paraguay operan actualmente tres aplicaciones de transporte: Uber, Bolt y Muv. Las dos primeras de origen internacional, Bolt cuenta con un gerente de operaciones en Paraguay, Fernando Berzosa.

¿Deberían las plataformas formar parte de la reforma de transporte público?
Para el director de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de Asunción, Florentín Jiménez, la respuesta es afirmativa.
Reconociendo que su visión se circunscribe a la capital del país. Jiménez opinó que las plataformas digitales forman parte de la oferta de traslado público de personas y que su crecimiento responde a las deficiencias del sistema tradicional.
Como consecuencia, advirtió, cada vez hay más vehículos particulares, tanto motocicleta como automóviles, en las calles. Esto agudiza la congestión y el caos vial, además de la contaminación del ambiente.
En contrapartida, el número de taxis habilitados va en descenso. “La semana pasada, seis taxistas cancelaron su habilitación. Ese sector necesita aggiornarse a la tecnología”, lamentó.
El director de Tránsito de la Municipalidad de Asunción ya analizó el proyecto de reforma del Ejecutivo y expresó críticas puntuales. Consideró que el plan está muy enfocado en el Área Metropolitana, cuando la obligación del Gobierno es garantizar un servicio de calidad en todo el país. También cuestionó que la propuesta no contemple unificar los criterios para regular tanto a taxistas como a plataformas, que de puridad son servicios públicos.
“Estamos trabajando en el texto sobre nuestra postura para informar al Gobierno”, mencionó.

¿Qué dicen los trabajadores?
Ángel Galeano, presidente de la Cooperativa de Taxistas, se quejó de la falta de voluntad política para preservar las fuentes de trabajo del sector. Negó que haya resistencia por prestar el servicio a través de aplicaciones: de hecho, señaló que están desarrollando su propia aplicación con el apoyo de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).
Galeano admitió que la competencia es sana para el mercado, es un derecho constitucional, y que es saludable para el mercado, pero denunció que, actualmente, se da una competencia desleal. Señaló que los taxistas de Asunción deben asumir costos que no exigen a las plataformas digitales, entre ellos:
- Habilitación vehicular expedida por la Municipalidad de Asunción, unos G. 560.000
- Licencia de conducir, clase “A”, G. 250.000 a G. 300.000.
- Inspección Técnica Vehicular (ITV), según antigüedad del vehículo, deberá ser de uno o dos veces al año, G. 113.000 por vez.
- Seguro del pasajero y contra terceros, G. 140.000
- Control de taxímetro, G. 20.000.
En total, y conforme a los datos brindados por el representante del sector, sería G. 1.246.000 aproximadamente en costos que no deben asumir los conductores de plataformas.
Además, recordó que la normativa vigente exige a los taxistas acreditar aptitudes como conductores profesionales. Y que, por ordenanza municipal, se establece la habilitación de un taxista por cada 400 habitantes de la capital. Con una población estimada de 537.000 habitantes, la ciudad puede contar con 1.342 los vehículos habilitados.
Los datos de la Municipalidad indican que 700 habilitaciones de taxistas están al día, y antes de la pandemia, eran un promedio de 2.200 taxistas.

Por su parte, Basilio Duarte, presidente de la Federación Paraguaya de Conductores de Plataformas, mencionó que el gremio está a favor de una regulación. Aclaró que no existe enemistad con los taxistas, pero señaló que la diferencia radica en que estos operan bajo regulaciones específicas, mientras que las plataformas aún no cuentan con un marco operativo claro.
Uno de los reclamos central del sector es la falta de actualización de las tarifas. Según Duarte, la suba del precio del combustible ha afectado las ganancias de los conductores, pues deben absorber la diferencia.
“A nosotros nos cobran un 30% por cada viaje. Entonces, para que sea rentable, necesitamos alcanzar cierta cantidad de viajes diarios para tener ganancias”, explicó.
Agregó que con determinada cantidad de viajes, la aplicación da un bono que convierte la comisión como parte de la ganancia. “Muchos colegas intentando alcanzar el bono, que es una cantidad de viajes variable, están doce o dieciséis horas al día en el volante”, contó.
Duarte indicó que luego de una serie de accidentes, ahora la tarifa cubre seguro contra terceros. En cuanto a las exigencias para la prestación, indicó que se debe contar con licencia de conducir, que podría ser de cualquier municipio, habilitación vehicular y el vehículo debe estar en buen estado. El modelo debe ser del año 2005 en adelante, precisó.
A diferencia del taxi, que tiene una tarifa fija y se rige por la distancia medida por el
taxímetro -fijado por la Municipalidad-, las plataformas puede tener viajes baratos o no. Funciona con una tarifa variable, interviniendo si es hora pico, hay un evento público en la zona o el clima, si está lloviendo. “En el riesgo está la ganancia. Nos arriesgamos”, dijo Basilio.

Admitió que hay vacíos legales, como la falta de emisión de comprobantes legales por el servicio. “No es claro si da la empresa, porque tenemos trato como socios. Pero en la práctica, dependemos completamente de la compañía”, resumió.
Siguiendo esa idea, agregó que sería interesante contar con seguro social.
Finalmente, ¿qué opinan los usuarios y los transportistas?
Griselda Yúdice, de la Organización de Pasajeros del Área Metropolitana (Opama), mencionó que en términos jurídicos, los taxistas no prestan un servicio público, y las plataformas son considerados como vehículos de alquiler.
En esa misma lógica se expresó Andrés Mallada, vocero de la Unión Central de Empresarios de Transporte del Área Metropolitana (Ucetrama). “Yo opino que es transporte público, pero la normativa vigente no lo considera”, sostuvo.
Seguidamente, mencionó que si el precio del servicio es fijado por el Estado, central o municipal, podría ser acreedora de subsidios, y los costos serían elevados. “Tenemos que ver cómo funcionan en otros países y adoptar el más adecuado”, dijo.
Finalmente, Mallada subrayó que el objetivo final es contar un buen sistema de transporte público por ómnibus, como forma de garantizar el traslado masivo y eficiente de personas.
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Viceministerio de Transporte: "Las plataformas de movilidad son de carácter privado"
La Tribuna consultó al Viceministerio de Transporte la posibilidad de incluir a la reforma de transporte a las plataformas de movilidad y taxis. Al respecto, el equipo técnico de esta oficina respondió que "las plataformas de movilidad son de carácter privado, y difieren de los servicios de sector público en cuanto a su planificación y operación".
Agregó que la regulación de estos servicios son competencia de los municipios, los cuales comprenden competencias en tránsito y transporte dentro de los límites de cada municipio. Al margen de esto, existen otras iniciativas legislativas que tratan específicamente la cuestión, buscando homogenizar criterios en variables más complejas, como la seguridad, el uso de datos, vínculos laborales, competencias, etc.
"El transporte público de pasajeros mediante buses y los servicios de taxis y de plataformas pueden coexistir y no hay impedimento de trabajar de manera coordinada. De hecho, en ciudades con grandes sistemas de transporte y con buena calidad de servicios, también están las plataformas, como el caso de Madrid, Londres, por ejemplo", describió el informe dado a este medio.


