Hubo una época en Paraguay que dejar fuera de la lista de seleccionados al goleador de la Copa Libertadores era sinónimo de sacrilegio. Hoy, ese tema reflota con la actualidad de “Cocoliso” González, máximo artillero copero con cinco dianas. Su gran actuación ante Libertad en Tuyucuá hace un par de días inclinó el partido en favor del cuadro ecuatoriano y, a su vez, reabrió el debate sobre quiénes serán los centrodelanteros de Paraguay en el Mundial 2026.
Gustavo Alfaro ya dejó entrever que llevaría tres 9 a la Copa del Mundo. Uno parece tener el lugar asegurado: Antonio Sanabria. Detrás, la pelea es abierta y con matices.
Hay un primer grupo bien definido: los 9 de área, grandes, con presencia. Allí aparecen Gabriel Ávalos, Álex Arce y el propio González. Tres delanteros que viven del gol, del juego aéreo y de la referencia fija en el área. Ávalos sostiene regularidad en Argentina, Arce mantiene su cuota goleadora y González llega encendido en el plano internacional.
En la otra vereda están los movedizos, los que incomodan desde el despliegue: Adam Bareiro e Isidro Pitta. Bareiro ofrece lucha, presión y juego sin pelota. Pitta, en tanto, atraviesa un momento notable, viene de una semana explosiva y en marzo se posicionó entre los delanteros más efectivos del mundo.
Además, para engrosar la lista, en la misma noche del triplete de González, Lorenzo Melgarejo respondió con un doblete, dejando claro que, si hay un nombre del medio local que puede meterse en la discusión, es el suyo.
La pregunta no es solo quién está mejor, sino qué necesita el equipo. ¿Un 9 de referencia o uno que rompa estructuras? ¿Peso en el área o movilidad para atacar espacios? Alfaro seguramente llevará uno y uno, un tanque y uno más liviano, y los utilizará según las prioridades del partido y las características propias de los defensores de turno.
La decisión no será sencilla, ya que para felicidad de la afición guaraní, los propios protagonistas no se la dejan fácil al seleccionador.


