El mensaje, difundido en redes sociales, fue una respuesta directa a las gestiones atribuidas a un enviado del entorno del presidente de los Estados Unidos, quien habría planteado ante la FIFA la posibilidad de excluir a la selección iraní del Mundial 2026 para dar lugar a Italia, que no logró su clasificación en cancha.
La reacción iraní no tardó en llegar. Desde la representación diplomática en suelo italiano calificaron la iniciativa como una muestra de “bancarrota moral”, apuntando a un intento de interferencia que desnaturaliza la esencia del deporte. El mensaje también incluyó una defensa de la Azzurra en pasadas Copas del Mundo, recordando que su historia se construyó “sobre el terreno de juego, no gracias a privilegios políticos”.
El trasfondo va más allá del fútbol y del conflicto propio entre Estados Unidos e Irán. Según reportes internacionales, la propuesta estaría vinculada a movimientos diplomáticos para recomponer relaciones entre Estados Unidos y la primer ministro italiana, Giorgia Meloni (foto), deterioradas en el último tiempo por las críticas de Trump al papa León XIV que no cayeron nada bien en las altas esferas del gobierno europeo.
Mientras tanto, en lo estrictamente deportivo, Irán ya aseguró su presencia en la Copa del Mundo tras liderar su grupo en las eliminatorias asiáticas y solicitó a la FIFA que sus partidos en la cita ecuménica sean fuera del territorio estadounidense, aprovechando que Canadá y México también son organizadores.
Hasta el momento, esa propuesta de la federación iraní no recibió acuse y todo indica que debutarán en la máxima fiesta del fútbol global en la ciudad de Los Ángeles, California, el 15 de junio contra Nueva Zelanda.


