Desde luego, tiene sangre guaraní, ya que su padre es oriundo de Encarnación. Cabe resaltar que el futbolista siempre soñó con formar parte de la selección absoluta de Brasil, de hecho, ya se llegó a poner la verdeamarela, pero en la Sub 23 jugando el Preolímpico.
Repentinamente en su corazón comenzó a invadir nuestra tricolor bandera a partir de una broma realizada por Gustavo Gómez a Maurício sobre la posibilidad de que pueda vestir la camiseta más importante del país, la de nuestra selección. Como futbolista, debutó en el 2019 con la casaca de Cruzeiro de Belo Horizonte, también llegó a jugar en el Desportivo Brasil, de donde dio un salto al Inter de Porto Alegre para luego, en el 2024, llegar al Palmeiras.
En la presente temporada tiene seis compromisos disputados donde pudo marcar dos goles. Su presente es fantástico y tiene cualidades muy interesantes que podrían servir a la Albirroja, aunque esta posibilidad de ser convocado de momento es solo un rumor.


