El número uno del tenis nacional, Daniel Vallejo, mantuvo una larga y amena charla con los conductores del programa “El polideportivo”, por La Tribu Deport 1120 AM, y en el curso de la nota resaltó cuánto disfruta jugar en casa y su deseo de seguir presentándose ante el público paraguayo tanto en el próximo capítulo de la Copa Davis como en el inminente Paraguay Open, el más importante torneo profesional de circuito que se cumplirá este año en su tercera edición en Rakiura, entre el 15 y el 22 de marzo.
En cuanto al torneo por la ensaladera, en la histórica instancia en la que el Team Paraguay juega una valiosa carta para meterse de nuevo en la máxima élite mundial, entre las 26 máximas potencias, el sorteo de enfrentamientos se llevará a cabo mañana a las 11:00 locales (8:00 de Paraguay) en las oficinas centrales de la Federación Internacional de Tenis (ITF) en Londres.
Dani sin dudar comentó sus preferencias
“Quiero que sea Brasil. Me gustaría enfrentar a una gran estrella como Joao Fonseca (finalista el año pasado del Paraguay Open y hoy 33 del mundo” y que nuestro público disfrute de ese espectáculo y lo vuelva a ver”.
Entre los rivales que nunca enfrentamos si pudiera elegir se queda con Japón (se sorteará también la localía en este caso). “Lo principal es que podamos jugar de local –remarcó– o si tenemos que viajar, que no sea tan lejos, en este caso Argentina o Perú”.
El número uno nacional está pasando por su mejor momento en su juego y se halla igualmente con su mejor ranking histórico en el campo rentado (101), después de las grandes actuaciones en Ecuador (cierre del año 2025), Brasil y Chile (en el 2026).
Evaluando su gestión presente analizó: “Vengo siendo muy regular. Los buenos resultados también te ayudan y elevan tu chance. La clave es tratar de dar el máximo y encontrar el nivel ideal. Estoy en esa senda. Este año perdí solo un partido”, refiriéndose a la quali de Melbourne.
Los triunfos de Copa Davis tuvieron matices diferentes. “Me quedo con el último single. El doble fue el más importante y en el que más energía le puse porque desequilibraba el tie a nuestro favor. Pero el mejor fue el último que terminé ganando muy cómodo. Creo que hice buen desempeño y demostré superioridad ante los rivales que mostraron un alto nivel, pese a que no trajeron a sus mejores figuras, sí a sus doblistas, que era el punto clave a ganar”.
Valoró asimismo lo que representa tener un buen drop shot: “Me salieron muy bien en este tie. Y es un arma que uso mucho para cambiar un poco la dinámica, algo que me viene saliendo bien. Siempre la empleé, pero no siempre de manera correcta. Es como tener un as debajo de la manga”.
Otra virtud exhibida en la serie por la ensaladera fue su auspiciosa y creciente resiliencia, su capacidad para afrontar y superar dificultades, que ya se apreció en su título de Guayaquil y el reciente de Chile en los que por primera vez se lo vio sacarse el estrés rompiendo sus raquetas. Reflexionó que “eso no está bien hacer, pero fue una manera de descargar toda la tensión que soportaba y cuando hay mucha tensión hay que liberarla ya sea con un grito o con esa actitud con la raqueta”.
Lindo problema
Mañana Dani viajará a Río para jugar el quali del ATP 500 de Brasil, que arrancará el sábado. Después irá al ATP 250 de Chile (también debe afrontar la etapa previa).
Dependiendo de su rendimiento en estos dos torneos de mayor nivel, optará por seguir afrontando esas competencias que dan más premios y más puntos o alternar con tres challengers: Brasilia, Santiago y Asunción.
Por ahora lo que tiene decidido es jugar en Río y Santiago. Elegir el camino después implica un lindo problema: decidir con la razón o con el corazón. Si le va bien en las dos próximas semanas, tendrá que optar por enfrentar otros ATP Tour. Pero movido por sus sentimientos, la elección será la de los challengers y sobre todo el Paraguay Open que afirma, “de todos los torneos que vienen es el que más chance tengo de jugar”.
Por último no ocultó su alegría de ver cómo ha vuelto el público a llenar un estadio de tenis, “un deporte muy lindo que había quedado un poco en el olvido últimamente, por lo que me da mucha alegría que la gente me siga”. Advierte, asimismo: “En este nivel no te podés relajar…. Hay que seguir trabajando y mejorando los saques, los golpes y acostumbrarse también a jugar en canchas de cemento, acomodarse a las exigencias de torneos más exigentes como son los del ATP Tour”.


