En una muestra nítida de carácter, Daniel Vallejo volvió a encender la raqueta paraguaya en el ATP Challenger 100 de Concepción, Chile, superando no solo a un rival exigente, sino también a un fuerte malestar físico que lo acompañó durante todo el partido y que pudo haber mermado a cualquiera.
En un duelo donde la resiliencia se impuso por encima de las adversidades, el número uno nacional afrontó el encuentro aquejado por una fuerte fiebre y con la incertidumbre física rondando su juego. Tras ceder el primer set ante el brasileño João Lucas Reis da Silva, Vallejo respondió con temple y concentración, ajustó su tenis y llevó el partido a un tercer set decisivo.
Revertir la situación no fue tarea menor. En el tercer set, el guaraní quebró en el tercer juego, tomó la delantera y consolidó su ventaja con un firme servicio propio, dejando al brasileño sin reacción. Con un cierre dominante, Vallejo cerró el parcial y el partido con una solidez que marcó la diferencia en los momentos clave. El resultado final fue de 3-6, 6-3 y 6-1.
Este triunfo lo instaló en las semifinales del certamen chileno dejando boquiabiertos a propios y extraños, por el contexto en el que se jugó. Además, lo reafirma como una figura en ascenso constante en el circuito Challengers. A sus cortos 21 años, Dani muestra una solvencia y un carácter poco común para enfrentar factores externos al tenis en sí: el fin de semana pasado fue al molestoso público brasileño y ayer a la fiebre, sin bajar su nivel y cosechando triunfos que ayudan a su constante y notable ascenso en el ranking mundial.
La victoria en Concepción llega en un tramo intenso de su calendario competitivo y justo antes de compromisos mayores para Paraguay, como la Copa Davis, donde nuevamente será el estandarte del equipo guaraní. La capacidad de sobreponerse a lo físico, manejar la adversidad y sacar lo mejor de sí en condiciones muy complejas habla de un jugador con una personalidad deportiva que va más allá de la técnica pura.


