El mediocampista paraguayo Damián Bobadilla encendió la chispa de la ilusión para el cuadro tricolor, convirtiendo el gol de la paridad dentro del corazón del área rival. La anotación se produjo cuando iban 13 minutos, de un tiro de esquina por la zona izquierda salió el centro ejecutado por Enzo Díaz, hacia el punto penal, donde Robert Arboleda se impulsó conectando de cabeza como nexo, superando las marcas de Bruno Fuchs y Marlon Freitas, Bobadilla tuvo una rápida capacidad de definición, recibió la pelota de espaldas al arco, se acomodó, giró y remató potente desde cerca de la raya del área chica, allí no pudo intervenir el portero Carlos Miguel, se efectivizó el 1 a 1 hacia el arco sur.
Luego, la historia fue totalmente diferente y esa luz encendida por el volante albirrojo se volvió a apagar, porque Palmeiras fue de nuevo a la carga. Tal es así que se ingeniaron para marcar un par de emociones más con goles de José Manuel “Flaco” López y Khellven, culminando el cotejo en 3 a 1.
Este duelo tuvo un sabor a selección paraguaya mundialista porque, además de Damián Bobadilla, quien es parte de la base de nuestra querida Albirroja, en vestuario contrario jugaron nuestro capitán Gustavo Gómez y el hábil extremo izquierdo Ramón Sosa. Para Damián, esta conversión es un voto de confianza y un envión anímico en lo personal de manera a ir superando barreras en cuanto a rendimiento, más allá del resultado adverso, en tanto, Gómez y Sosa, también de altos niveles futbolísticos, llevan consigo el plus de la continuidad, en el afán de seguir con ritmo de juego, pensando en la próxima Copa del Mundo que sin lugar a dudas, serán llamados por el entrenador santafecino, Gustavo Alfaro.







