A los 45 años, Venus Williams aceptó una invitación para disputar el primer Grand Slam de la temporada y hará historia al convertirse en la jugadora más longeva en competir en Melbourne, reafirmando su rica trayectoria que trasciende décadas y generaciones.
La historia del tenis vuelve a abrirle la puerta a una de sus protagonistas más emblemáticas. Venus Williams, siete veces campeona de Grand Slam y símbolo de una era que transformó el deporte, regresará al Abierto de Australia tras recibir la octava y última invitación para el cuadro principal del certamen que se disputará del 18 de enero al 1 de febrero. A los 45 años, la estadounidense vuelve a un torneo grande y lo hace rompiendo un registro histórico.
Con su presencia confirmada, Venus se convertirá en la mujer de mayor edad en disputar el Abierto de Australia, superando la marca que ostentaba la japonesa Kimiko Date, quien compitió con 44 años en la edición de 2015. La última participación de Williams en Melbourne había sido en 2021 y su regreso genera mucha expectativa dentro del mundo de la raqueta.
“Estoy emocionada de volver a Australia y con muchas ganas de competir durante el verano australiano. He tenido muchísimos recuerdos increíbles allí y estoy agradecida por la oportunidad de regresar a un lugar que ha significado tanto para mi carrera”, expresó la tenista tras conocerse la invitación, con palabras que reflejan el vínculo especial que mantiene con el torneo.
Finalista en el Abierto de Australia en 2003 y 2017, Venus construyó en Melbourne un historial notable: alcanzó las semifinales en 2001, disputó seis cuartos de final y cerró su participación individual con un registro de 54 victorias y 21 derrotas. A ello se suma su formidable trayectoria en dobles, con cuatro títulos junto a su hermana Serena (2001, 2003, 2009 y 2010) y la consagración en dobles mixtos en 1998, junto a Justin Gimelstob.
Como parte de su preparación, Williams competirá previamente en el torneo de Auckland, en Nueva Zelanda, del 5 al 11 de enero. Será el último paso antes de volver a pisar la Rod Laver Arena y escribir un nuevo capítulo en una carrera incomparable.


