Pasó otra jornada más del Torneo Clausura y dejó mucha tela por cortar. La fecha 16 brindó muchas oportunidades para los contendientes al cetro del certamen, pero, curiosamente, ninguno la supo aprovechar. La falta de contundencia y no tener el oficio necesario para cerrar los partidos estuvieron a la orden del día, dejando todo igual en la lucha terminar primero.
Los empates de Cerro Porteño, Guaraní y Nacional resultaron en más dudas que certezas. Justo cuando se debe apretar el acelerador, ellos se frenaron y no lograron sacar provecho de la tendencia de la fecha: las pardas de los demás involucrados en la pelea por el título.
Saber ganar es una virtud. Es una característica principal; y excluyente; para los aspirantes al trofeo de campeón. Pero este irregular torneo no da tregua, cada fecha parece ser una final con rivales que terminan desviando del camino a los candidatos. Esos, que a priori aparecen como “accesibles”, duplican esfuerzos en estos encuentros y logran truncar el paso firme de los vanguardistas en las posiciones.
Igualdades que obstaculizan a los aspirantes
Sucedió el sábado, primero, en el norte del país. Cerro Porteño visitaba al duro conjunto dueño de casa; Sportivo 2 de Mayo; con el único objetivo de retomar la punta de la tabla en solitario, al menos provisoriamente. No lo logró. Incluso jugando con uno más por más de media hora, por la expulsión de Diego Acosta del Gallo, no consiguió romper arco rival y volvió de Pedro Juan Caballero sin elevar su casillero de tantos convertidos.
Este empate ilusionó y motivó a los protagonistas del domingo: Guaraní y Nacional. Un triunfo para el primero le iba a significar prolongar la brecha de puntos con relación a su principal perseguidor. A su vez, un éxito del segundo lo iba a colocar a solamente un partido de distancia del escolta, de nuevo en la conversación por el cetro. Sin embargo, nada de esto ocurrió.
El Legendario, en su fecha de aniversario número 122, estuvo a solamente segundos de celebrar su cumpleaños con una importante victoria sobre Sportivo Ameliano, pero no lo logró, volviendo al tema de la capacidad de saber cerrar los partidos. No supo capitalizar el hombre de más, durante los 40 minutos en los que esto sucedió, y llegó al tiempo de descuento solamente arriba por un gol, momento en que el cuadro de la V Azulada se lo empató.
El Albo, por su parte, sufrió de más en su propio recinto contra un equipo que llegaba de varias caídas consecutivas y estrenando DT. Era clave un triunfo para los dirigidos por Pedro Sarabia que llegaron al empate, de tiro penal, pero no lograron pasar de allí.
¿Quién levantará el trofeo de campeón?
El fútbol se trata de tomar lo que es tuyo, sin esperar que nadie te regale nada. Se trata de conquistar canchas ajenas y posiciones en la tabla mediante resultados positivos, muchas veces sin tener en cuenta el volumen de juego: victorias por sobre “jogo bonito”.
Sentarse a esperar no es una opción. En este tramo final del Clausura se verá eso, se verá quien tiene la valentía necesaria para saltar por el trofeo de campeón y arrebatarle el cetro a los demás. El irregular paso de todos enciende la lucha en estas fechas. Cruces directos y partidos complicados todavía figuran en el calendario, dejando como consigna si el que resulte campeón será el más eficiente o el que menos tropieza.


